Portada » Lengua y literatura » Teoría Literaria de Dámaso Alonso: Signo Poético y Estilística
Los conceptos de significante y significado, forma interior y forma exterior son pilares fundamentales en la teoría literaria de Dámaso Alonso.
Dámaso Alonso retoma los conceptos de Saussure, pero les otorga un sentido mucho más profundo al aplicarlos específicamente a la poesía y no al lenguaje común.
La diferencia clave: Para Alonso, en un poema el significante y el significado están unidos por una motivación. El poeta no elige las palabras al azar; selecciona un sonido específico porque es el único capaz de expresar ese sentimiento exacto.
Dámaso Alonso propone dos direcciones para abordar la obra literaria:
En conclusión, para Dámaso Alonso, la obra literaria es un organismo donde forma y contenido son inseparables. La Estilística debe integrar ambas perspectivas para comprender el fenómeno poético en su totalidad.
Dámaso Alonso sostiene que el primer contacto con un poema es el del lector común, siendo este el más importante, pues es para él para quien se escribió la obra.
Para Alonso, leer no es un proceso intelectual, sino un acto de intuición:
El objetivo de este primer grado es el goce estético. Es un proceso que empieza y termina en el placer del lector, sin pretensiones científicas.
Si el autor es un «artista de la expresión», el lector es un «artista de la intensidad de impresión». Su arte reside en la capacidad de sentir profundamente lo que el autor ha creado.
Alonso es tajante: «La intuición se tiene o no se tiene». Es un don o una gracia. Por ello, afirma: «¡Que nada se interponga entre el lector y la obra!»
El crítico actúa como un puente necesario, pues posee la capacidad de explicar por qué una obra genera placer.
Dámaso Alonso lo define como un «lector con capacidad de expresión». Mientras el lector común siente pero calla, el crítico posee la sensibilidad para recibir el poema y el talento para comunicar esa experiencia.
El crítico tiene la responsabilidad de separar la obra auténtica de la copia vacía. Alonso advierte que, aunque el crítico suele acertar con las obras del pasado, es fácil que se equivoque con sus contemporáneos debido a la falta de perspectiva histórica.
La crítica no es una ciencia, sino un arte. El crítico utiliza su propia intuición y el lenguaje para recrear en su mente el proceso creativo del autor.
Es el estudio técnico del vínculo entre significante y significado. Busca leyes y métodos rigurosos para entender el efecto artístico.
