Portada » Música » Música del Romanticismo: obras y características de Schubert, Berlioz, Verdi, Rossini y Wagner
El Romanticismo fue la época más brillante de la historia de la música entre 1800 y 1890. Surge como fruto de la nueva sociedad nacida de la Revolución Francesa y exalta la libertad del individuo. El compositor deja de estar atado a un mecenas y pasa a ser admirado y reconocido por el público como genio creador. Sus temas preferidos son la vida, la muerte, el amor, la naturaleza y la noche. La pretensión romántica lleva a la música a una gran libertad formal y expresiva, donde la melodía es el elemento más importante. Movimiento y pulsación se vuelven más flexibles; la orquesta experimenta un gran crecimiento y los instrumentos solistas permiten un mayor virtuosismo.
Das Wandern: obra del Romanticismo perteneciente a Franz Schubert, compositor austriaco (1797-1828) autor de más de 600 obras vocales y 7 sinfonías completas, entre música sacra y repertorio lírico. Schubert proviene de una familia humilde, se educó en un ambiente en el que la música formaba parte de la vida familiar, tuvo una vida breve y muchos de sus lieder tienen forma estrófica.
Sinfonía fantástica: Héctor Berlioz (1803-1869), compositor francés y figura destacada del Romanticismo. Hijo de un médico, fue enviado a París para estudiar medicina, pero abandonó la carrera para dedicarse a la música. Asistió al Conservatorio de París, donde estudió composición.
El Romanticismo fue la época más brillante de la historia de la música entre 1800 y 1890. Surge de la nueva sociedad surgida de la Revolución Francesa y exalta la libertad del hombre. El compositor deja de estar atado a un mecenas y es admirado y reconocido como genio creador por el público. Sus temas son la vida, la muerte y el amor, entre otros.
Un joven músico se envenena con opio por desesperación amorosa. La dosis lo sume en un profundo sueño con horribles visiones. La mujer amada se convierte en una melodía que, como idea fija (aparece en todos los movimientos y da unidad a la obra), se oye en todas partes. En el 4.º movimiento aparece la marcha hacia el suplicio: el artista sueña que ha matado a su amada y ha sido condenado a muerte.
Coro de los esclavos: Giuseppe Verdi (1813-1901) consideraba la ópera como un modo de cantar el drama humano y buscaba en sus libretos situaciones emocionales fuertes y violentas. Huyó de temas mitológicos y enriqueció la orquesta tanto en color como en textura y armonía.
El Romanticismo fue la época más brillante de la historia de la música. Sus temas incluyen la vida, la muerte y el amor. Obra en italiano estrenada el 9 de marzo de 1842 en La Scala de Milán con un éxito rotundo; es un aria de la primera etapa con introducción y tres secciones.
El barbero de Sevilla: obra de Gioachino Rossini (1792-1868) que representa la culminación de la ópera cómica italiana y del bel canto. Rossini tenía dotes melódicas y escénicas; compuso numerosas óperas y obras escénicas. Esta obra está escrita en 1816; el argumento ya había sido puesto en música por Paisiello en 1782. Rompe con esquemas habituales y está llena de inspiración. Ambientada en Sevilla y perteneciente al periodo romántico.
El Romanticismo exalta la libertad del hombre. El compositor ya no está atado a un mecenas y es admirado y reconocido como genio creador por el público. Sus temas incluyen la vida, la muerte y el amor.
Época en la que el lenguaje sonoro adquiere categoría de lenguaje privilegiado entre las artes. La música vocal y la instrumental se nutren de la libertad expresiva: la melodía se convierte en el elemento central, la orquesta crece en tamaño y color, y el virtuosismo de los solistas adquiere gran importancia.
El Lied es una composición de breve dimensión en la que se pone música a un poema; es una fusión entre poesía y música. Sus características generales son melodía simple, armonía elemental y frases simétricas. Proviene de la chanson, el madrigal y el villancico, pero su historia comienza a finales del siglo XVIII y tiene su auge en el XIX.
En Berlín, hacia 1860, la corte de Federico II desarrolló un estilo que relacionaba música y poesía. Los poemas de Goethe fueron fuente de inspiración. El lied es apreciado por su cercanía al canto popular, por su vinculación con los sentimientos nacionales y por su cultivo en el salón romántico.
Hugo Wolf consigue reproducir en el lied casi literalmente el texto a través de la música. Sus mejores colecciones incluyen lieder españoles, italianos y poesías de Goethe. Destaca por su sensibilidad para casar palabra y música.
En España no se usa habitualmente el término Lied; algunas piezas tomaron aire de seguidillas o boleras, asumiendo elementos folclóricos y un aspecto más externo. Se acompañaban al piano o a la guitarra. Autores relevantes en ese ámbito son Sebastián Iradier y Fermín M. Álvarez.
El piano, instrumento que nace plenamente en el Clasicismo, se convierte en el más típico de la expresión romántica: muchos compositores escriben para él. Es un instrumento de teclado con cuerdas golpeadas por martillos accionados mediante un mecanismo de teclas; su extensión suele ser de siete octavas. Es capaz de producir un sonido pleno y firme, responder a todo tipo de expresividad y permitir un gran virtuosismo. Fabricantes destacados: Pleyel, Érard y Herz. Muchas piezas románticas son danzas o breves piezas líricas; las obras más largas son conciertos y sonatas.
La música de cámara no congeniaba con numerosos compositores románticos por su falta de la íntima expresividad personal tan propia del piano solo o del lied, y porque no ofrecía los colores y la sonoridad orquestales. Por ello no resulta sorprendente que compositores como Berlioz, Liszt y Wagner compusieran poco o nada de música de cámara.
Fue desarrollado por muchos músicos románticos. Formalmente se parece al modelo clásico, aunque más libre y con tendencia a liberarse del esquema de sonata convencional.
Se diversifica en dos corrientes: la conservadora y la radical. Ambas comparten el carácter romántico de su expresión y avances en armonía y timbre. Los compositores radicales publicaban a menudo sinfonías con títulos descriptivos o comentarios programáticos, porque el programa formaba parte de la idea misma de la sinfonía. Con esta innovación, la música instrumental alcanza grandes cotas de genialidad.
Se define como una composición orquestal, normalmente de un único movimiento, que se inspira en elementos poéticos o descriptivos. Franz Liszt (1811-1886) es considerado el creador de este género con sus doce poemas sinfónicos; después le siguieron compositores nacionalistas del segundo Romanticismo. La orquesta se incrementa en número de instrumentos y, con ello, sus posibilidades expresivas.
Dos compositores dominaron la ópera en la cumbre del Romanticismo: Verdi y Wagner. Sus estilos, métodos, filosofías e incluso temas diferían, pero ambos buscaron la expresión dramática más profunda mediante la música. El ideal de Wagner fue crear una obra cuya altura artística fuera comparable a la gran música sinfónica, denominándola drama musical. Hizo del leitmotiv (motivo conductor) su manera básica de unir música y drama. Su producción se divide en tres períodos:
En el Anillo no hay canciones; la textura musical se sostienen mediante narración y diálogo, sin que los personajes canten de forma simultánea en el sentido tradicional. La orquesta proporciona una textura que sirve de comentario y explicación: se dice que toda la acción podría seguirse escuchando únicamente en la orquesta, sin las voces. El Anillo es una obra larga (más de 18 horas en su conjunto), pero la red de leitmotivs se multiplica y mantiene la unidad estructural.
Wagner compuso, además del Anillo, otras obras importantes como Tristán e Isolda (amor), Los maestros cantores de Núremberg (cómico) y finalizó con Parsifal (drama religioso, 1882). Sus características fundamentales son:
