Portada » Magisterio » Metodologías de Enseñanza y Estrategias de Comunicación en el Ámbito Deportivo
La enseñanza y aprendizaje basado en la instrucción directa es un método en el que el profesor es el protagonista, enseñando un modelo de ejecución concreto que el alumno debe reproducir, priorizando la repetición y la automatización de gestos para lograr el éxito.
El alumno actúa de forma pasiva, recibiendo instrucciones, mientras que el profesor controla la mayoría de decisiones, utilizando la transferencia de elementos idénticos para aplicar lo aprendido en situaciones reales, siendo útil para contenidos complejos o gestos deportivos.
Depende de edad, nivel, autonomía, diversidad, intereses, motivación, ritmo de aprendizaje e interacción social, usando estilos tradicionales para alumnos inmaduros o dependientes, individualizadores para grupos heterogéneos o en búsqueda de rendimiento, participativos para integración y desarrollo de observación, y socializadores para socialización o grupos conflictivos.
Conclusión: La instrucción directa es eficiente, rápida y organizada, ideal para la adquisición de habilidades concretas, pero menos flexible, menos significativa y centrada en la autonomía del alumno.
La enseñanza y aprendizaje basado en la búsqueda es un método en el que el alumno participa activamente, buscando soluciones por sí mismo a problemas planteados por el profesor, priorizando el proceso de aprendizaje sobre el resultado, aunque ambos son importantes.
Se fundamenta en la implicación cognitiva del alumno, el aprendizaje por descubrimiento, ensayo-error y la construcción de conocimiento, apoyándose en la generalización de principios y la transposición de conceptos para aplicar soluciones a distintas situaciones. Se considera que descubrir por uno mismo aumenta la retención y que aprender el camino seguido asegura su aplicación práctica.
El profesor actúa como guía, mientras que el alumno es el protagonista activo. En conclusión, la enseñanza basada en la búsqueda fomenta autonomía, pensamiento crítico y creatividad, siendo más lenta y menos dirigida que la instrucción directa, pero más significativa y adaptada al desarrollo cognitivo del alumno.
La comunicación es esencial para garantizar el aprendizaje y la motivación de los alumnos.
El profesor debe desarrollar credibilidad, enfoque positivo, mensajes ricos, coherencia, saber escuchar y dominar la comunicación no verbal (gestos, postura, contacto físico), ya que se estima que el 70% de la comunicación es no verbal.
Las características esenciales del feedback son: ser claro y breve, permitir la participación del alumnado, implicar procesos cognitivos, motivar y señalar errores importantes.
