Portada » Historia » La Guerra de la Independencia Española (1808-1813): Orígenes, Fases y Consecuencias del Conflicto
La Guerra de la Independencia se desencadenó cuando las tropas francesas, además de ocupar Portugal, comenzaron a ocupar España. Ante esta situación, Godoy aconsejó a la corte trasladarse a Sevilla por si fuese necesario huir hacia América. Carlos IV y María Luisa apoyaron a Godoy, pero Fernando, príncipe de Asturias, y sus partidarios se opusieron. El pueblo también se opuso a Godoy, y este descontento fue el origen del famoso Motín de Aranjuez.
El pueblo se amotinó en Aranjuez, asaltó la casa-palacio de Godoy y la quemó. Godoy huyó y obligaron a Carlos IV a abdicar en su hijo Fernando, quien se convirtió en Fernando VII.
Napoleón, en 1808, atrajo a la familia real española hacia Bayona. En Bayona se produjo la Cadena de Renuncias:
En ese momento se instauró en España la monarquía Bonaparte en lugar de la Borbónica. Además, Napoleón impuso el Estatuto de Bayona en 1808.
Ante las noticias de lo ocurrido en Bayona, el 2 de mayo de 1808, el pueblo de Madrid se levantó en armas de forma espontánea ante la pasividad del Ejército Español. Solo algunos oficiales se posicionaron a favor del pueblo.
Los madrileños lucharon con todo lo que tenían a su alcance, y desde Madrid el levantamiento antifrancés se fue extendiendo por el resto de España. La respuesta francesa ante la osadía de los españoles fueron los fusilamientos del 2 y 3 de mayo en Príncipe Pío, que Goya inmortalizó en sus Desastres de la Guerra. A partir de este momento, comenzó una larga Guerra de liberación.
Podemos distinguir varios grupos ideológicos frente a la invasión francesa:
Fueron aquellos que desde el primer momento lucharon contra los franceses defendiendo a España. Apoyaban a Fernando VII, que era prisionero de Napoleón en la casa palacio de Valençay. Dentro de los patriotas distinguimos dos grupos:
Son los que apoyan a José I. Fueron considerados por el pueblo español como traidores y cobardes. Algunos de ellos pensaban que se podía aprovechar la presencia de los franceses para modernizar España, industrializarla y culturizarla.
España quedó dividida en dos zonas:
En esta última zona se produjo un vacío de poder. El poder fue ocupado por el pueblo español, lo cual fue novedoso y revolucionario, y formaron Juntas de Defensa. Estas juntas de defensa eran locales, se unieron para formar juntas provinciales, y a su vez estas formaron la Junta Suprema Central, que se estableció en Sevilla. La primera medida que tomó fue cerrar un acuerdo con Gran Bretaña, el gran enemigo de Napoleón.
Se distinguieron dos tipos principales de guerra:
La guerra fue larga y sangrienta, y en ella se pueden distinguir tres fases:
El avance francés sobre Andalucía en la primavera de 1808 acabó en una derrota sufrida en Bailén por las tropas napoleónicas. La gravedad de la derrota hizo que José I y los franceses abandonasen Madrid.
Bonaparte se vio obligado a venir a la Península y logró que sus hombres entrasen de nuevo en Madrid. La victoria de Ocaña permitió a los franceses avanzar sobre Andalucía, que fue ocupada, salvo la ciudad de Cádiz. Posteriormente, Napoleón se vio obligado a marchar a Rusia.
A partir de 1812, la guerra entró en una nueva fase, como consecuencia del grave revés sufrido por Napoleón en la campaña de Rusia. Consideramos este momento como el principio del fin de la guerra. La situación de los franceses se hizo cada vez más difícil, viéndose obligados a replegarse hacia el norte y sufriendo a lo largo de 1813 una serie escalonada de derrotas. La firma del Tratado de Valençay puso fin a la guerra, a la par que Napoleón reconocía a Fernando VII como legítimo rey de España.
