Portada » Psicología y Sociología » Historia de la psicología, la patología y la farmacología: evolución científica y escuelas clave
La psicología como disciplina posee poco más de un siglo como ciencia autónoma, pero el problema de la relación entre los fenómenos mentales y los estados de salud y enfermedad siempre ha estado presente. Desde un punto de vista más filosófico que científico, algunos pensadores propusieron soluciones a esta cuestión. Aristóteles y la escolástica medieval aseguraban la existencia de un ser superior inmaterial, del que dependían el entendimiento y la voluntad, y un ser inferior o material, del que dependían las funciones nerviosas y la esfera emocional. Posteriormente, Descartes, en el siglo XVII, distinguió dos realidades en el hombre (dualismo cartesiano): la mente y la materia. Este dualismo psicosomático dificultó el desarrollo de la psicología científica.
A mediados del siglo XIX la psicología se inicia como el estudio de la relación entre una serie de estímulos y respuestas psíquicas de niveles inferiores (carácter sensorial). Surgieron dos movimientos fundamentales:
Tanto la psicofísica como la psicofisiología se referían principalmente a niveles mentales inferiores, pero a partir del siglo XX se comenzaron a investigar los niveles superiores o profundos, es decir, el inconsciente. Aparecen movimientos que exploran estas dimensiones:
El psicoanálisis fue iniciado por Sigmund Freud como el estudio del inconsciente mediante la interpretación de los sueños, la asociación libre de ideas y la interpretación de los actos fallidos. Freud postuló tres instancias psíquicas, cada una con una parte consciente y otra inconsciente: el superyó (normas, deberes), el ello (impulsos, instintos) y el yo (campo de batalla donde compiten las otras instancias). La terapia propuesta por Freud consistía en hacer conscientes los traumas reprimidos para contrarrestar su capacidad patógena.
El conductismo y la psicología cognitivo‑conductual se desarrollaron a partir del estudio de la conducta observable y de los procesos mentales que la median. Entre sus aportaciones:
La patología moderna se estructura en unos inicios y un posterior desarrollo. Durante su evolución se sucedieron los primeros intentos de cambio (iatrofísica, iatroquímica y vitalismo) y más tarde se consolidó la patología clínica con el empirismo clínico de Sydenham y los aportes de Boerhaave.
La patología moderna surge por dos factores principales: la revisión de textos antiguos y la aparición de nuevos hábitos en la praxis médica.
Paracelso, durante los siglos XV y XVI, revisó los textos galénicos aportando una visión alquímica de la medicina. Definió tres sustancias fundamentales: mercurio (lo volátil), azufre (lo combustible) y sal (lo resistente al fuego). La patología paracelsiana consistía en la desordenación de estas tres sustancias en el cuerpo por una fuerza específica (el arqueo); las dolencias se debían a alteraciones funcionales causadas por un arqueo deficiente. En términos modernos, esa visión anticipa la transición hacia la química y la bioquímica, sustituyendo las sustancias alquímicas por elementos químicos y el concepto de arqueo por enzimas o factores bioquímicos.
Se describen tres corrientes principales:
Surgen figuras clave como Thomas Sydenham y Herman Boerhaave:
Durante la antigüedad se utilizaron fármacos de origen natural, dado el conocimiento limitado de recursos. Se consideraba que la labor del médico era favorecer la fuerza curativa de la naturaleza. La técnica predominante fue la alopatía (curación por lo contrario).
Los avances medievales incluyeron mejoras cuantitativas, como la incorporación de productos curativos africanos y asiáticos, y mejoras cualitativas: la definición de tres niveles de conocimiento relevantes para la farmacología:
La mejora cuantitativa incluyó la llegada de productos de las Indias Orientales y Occidentales; la mejora cualitativa consistió en la introducción de remedios minerales (por ejemplo, el Arcano de Paracelso) y la creciente importancia del laboratorio.
Durante los siglos XIX y XX la farmacología se consolidó como disciplina científica y experimental. Entre los hitos y avances se encuentran:
Nota: Este texto resume la evolución histórica de la psicología, la patología y la farmacología, destacando las principales escuelas, figuras y avances técnicos que han marcado la transición desde explicaciones filosóficas y alquímicas hasta los enfoques experimentales y clínicos modernos.
