Portada » Derecho » Fundamentos y Tipos de Contratos en el Ámbito Mercantil y Civil
Un contrato es un acuerdo entre personas o empresas que tiene validez legal. Sirve para asegurar que lo pactado se cumpla. Puede ser oral o escrito, aunque lo más habitual es que sea por escrito para mayor seguridad.
Según la ley, existe contrato cuando una o varias personas aceptan obligarse con otras a dar algo o prestar un servicio.
Para que un contrato sea válido, debe tener tres elementos:
Una vez firmado, el contrato obliga a cumplir lo acordado. La ley regula cómo se interpreta, cuándo puede anularse o modificarse y en qué casos debe hacerse de forma oficial (por ejemplo, ante notario).
Son los contratos en los que no participa la Administración Pública. Pueden ser:
Es un acuerdo en el que una persona vende algo y otra lo compra pagando un precio.
Será mercantil si se compran productos para revenderlos y obtener beneficio.
Una empresa entrega productos de forma continua a otra, no solo una vez, a cambio de dinero.
Es un acuerdo para usar un bien o recibir un servicio durante un tiempo a cambio de pagar.
Se alquila un bien (como una casa o un local).
Es un acuerdo por el que una empresa aseguradora paga una indemnización si ocurre algo previsto (siniestro), a cambio de una prima.
Sirven para que empresas trabajen juntas.
Una persona hace negocios por cuenta de otra y cobra una comisión.
Un agente busca clientes o cierra operaciones para una empresa de forma continua.
Una empresa vende los productos de otra en una zona concreta.
Una empresa vende sus facturas a una entidad financiera para cobrar antes.
Una entidad financiera gestiona los pagos de una empresa y puede adelantar el dinero a los proveedores.
