Portada » Español » Fundamentos del Modelo Inferencial y la Competencia Comunicativa
El modelo inferencial surge como una crítica al modelo de código-mensaje. Muchos mensajes ofrecen más de una interpretación, es decir, contienen ambigüedad. Para desambiguar estos mensajes, no basta con la decodificación, sino que es necesario recurrir a factores de contexto. El modelo plantea que se requiere más que un código en común, poniendo énfasis en las intenciones de los participantes.
En el desarrollo de una lengua, se aprende a comunicar, lo que implica adquirir una serie de creencias compartidas o supuestos, además de un sistema de estrategias inferenciales.
Las inferencias son procedimientos mediante los cuales se llega a conclusiones válidas a partir de premisas. Son fundamentales, ya que un texto puede comunicar mucho más de lo que dice explícitamente.
Las inferencias pueden ser directas y lineales (el oyente infiere que el hablante comunica directamente, pudiendo ser lineal o no lineal como en la hipérbole, metáfora o ironía) o indirectas.
La producción de información puede ser intencional o no intencional; en ambos casos es información efectiva, cuya interpretación depende del contexto y la situación comunicativa, ambos modelados por la cultura.
La competencia comunicativa es el conjunto de conocimientos y reglas que hacen posible que todo sujeto actúe lingüísticamente, signifique y comunique exitosamente en el proceso de interacción humana. Incluye los principios sociales y psicológicos que gobiernan el uso del lenguaje, además de las reglas gramaticales abstractas.
La diferencia fundamental es que Chomsky plantea que la competencia lingüística puede estudiarse separada de la acción, mientras que para Hymes, la coparticipación, el conocimiento intersubjetivo y la acción son elementos esenciales.
