Portada » Biología » Fundamentos del ADN y Mecanismos de Reproducción Biológica
Las células poseen orgánulos que realizan funciones importantes para su funcionamiento. Uno de los más importantes es el núcleo, donde se encuentra el ADN, una biomolécula que guarda toda la información hereditaria de los seres vivos. El ADN es un ácido nucleico formado por unidades llamadas nucleótidos, y cada nucleótido está compuesto por un azúcar, un grupo fosfato y una base nitrogenada.
En las células eucariotas, el ADN se encuentra organizado de forma muy compacta, formando cromosomas, que son estructuras donde se almacena la información genética. Esta información se hereda de nuestros padres y se encuentra en pares, sumando en total 23 pares de cromosomas.
Dentro de la cromatina existen pequeños segmentos de ADN llamados genes, los cuales contienen instrucciones específicas que determinan características de los seres vivos, como el color de ojos, el tipo de cabello o la altura.
Imagina que cada una de tus células es una fábrica. En ella hay ciertos obreros, pero además, como para fabricar su producto necesitan las instrucciones de qué hacer, cómo y cuándo para que así su producto cumpla con las normas de calidad necesarias, se requiere de un gerente general.
Los obreros serían las proteínas y los organelos de la célula, porque son los que realizan el trabajo interno, como producir energía, fabricar sustancias y mantener todo el funcionamiento.
El núcleo sería el gerente general, porque es el que controla y dirige todas las actividades de la célula.
Nota: ATP y GTP son monómeros que forman el ARN.
La científica Rosalind Franklin fue clave para descubrir la estructura del ADN. Gracias a la Fotografía 51 obtenida en 1952 mediante difracción de rayos X, se mostró que el ADN tenía forma de doble hélice. Sin embargo, los científicos James Watson y Francis Crick usaron esa información para construir el modelo del ADN y, en 1962, recibieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina junto con Maurice Wilkins. Franklin no fue reconocida en ese momento y murió en 1958; con el tiempo, su trabajo fue reconocido como fundamental para entender la estructura del ADN.
Gracias a esa evidencia, otros científicos como James Watson y Francis Crick pudieron proponer el modelo de la doble hélice del ADN en 1953.
Las alteraciones pueden cambiar la información genética, lo que puede provocar enfermedades genéticas, problemas en el desarrollo o fallos en el funcionamiento del organismo.
Porque los hijos heredan información genética de sus padres y también de sus abuelos. Esa mezcla de genes hace que se parezcan, pero como no es exactamente la misma combinación, no son idénticos.
Porque cada especie tiene su propio ADN. Un león solo puede tener crías con otro león; por eso su cachorro nace como león y no como tigre.
Si los seres vivos no pudieran reproducirse, las especies desaparecerían con el tiempo. Esto pasaría porque los organismos morirían y no habría nuevos que los reemplacen, causando la extinción.
Si los seres humanos se reprodujeran de manera asexual, todos serían casi iguales, como copias. Habría menos diversidad genética, lo que podría dificultar la adaptación a enfermedades o cambios en el ambiente.
Es cuando intervienen dos organismos (generalmente macho y hembra). Cada uno aporta una célula especial llamada gameto (óvulo y espermatozoide).
En este caso, solo participa un organismo, sin necesidad de pareja.
