Portada » Economía » Fundamentos de Marketing Estratégico: Brand Equity, Distribución y Comunicación Integrada
El Brand Equity o Capital de Marca es el valor añadido que se asigna a un producto o servicio a partir del aporte de la marca. Este valor puede reflejarse en la forma en que los consumidores piensan, sienten y actúan respecto de la marca, así como en los precios, la participación de mercado y la rentabilidad que genera la marca para la empresa.
El Brand Equity se basa fundamentalmente en:
Los especialistas en marketing construyen Brand Equity mediante la creación de estructuras de conocimiento de marca apropiadas para los consumidores adecuados. Este proceso depende de todos los contactos que se establecen con la marca, ya sea que los inicie o no el especialista en marketing.
Existen tres conjuntos de factores impulsores del Brand Equity:
La creación de valor exitosa requiere de una entrega de valor exitosa. Cada vez es más frecuente que los especialistas en marketing holístico visualicen sus negocios bajo la perspectiva de una red de generación de valor. En lugar de concentrarse únicamente en sus proveedores (hacia arriba), distribuidores (hacia abajo) y clientes inmediatos, estudian la totalidad de la cadena de suministro, que vincula las materias primas, los componentes y los productos manufacturados, y evidencia cómo llegan estos hasta los consumidores finales.
Los canales de marketing son conjuntos de organizaciones interdependientes que participan en el proceso de poner a disposición de los consumidores un bien o un servicio para su uso o consumo.
Los canales de marketing acercan los productos desde el fabricante hasta el consumidor, resolviendo problemas de tiempo, lugar y propiedad. Para lograrlo, realizan funciones claves:
Los intermediarios se clasifican según su rol en la transferencia de propiedad:
Los canales de distribución (CD) implican diferentes flujos entre fabricantes, intermediarios y consumidor:
Los niveles se definen por la cantidad de intermediarios que separan al fabricante del consumidor final:
Se enfoca en promover un producto directamente hacia los intermediarios o distribuidores del canal de distribución. El objetivo es incentivar a los intermediarios a promover, ofrecer y vender el producto o marca a los consumidores finales.
Herramientas PUSH:
Busca atraer a los consumidores hacia el producto o marca, generando demanda desde el consumidor final hacia el canal de distribución.
Herramientas PULL:
Es la combinación de ambas estrategias (PUSH y PULL). Es más eficaz cuando están bien diseñadas y ejecutadas para activar la demanda del consumidor de manera sinérgica.
Kotler define las comunicaciones de marketing como el medio mediante el cual las empresas informan, persuaden y recuerdan a los consumidores, directa o indirectamente, sobre los productos y marcas que venden.
Las comunicaciones cumplen cuatro objetivos principales:
Las comunicaciones de marketing representan la voz de la empresa y sus marcas; son los medios por los cuales la empresa puede establecer un diálogo y construir relaciones con sus consumidores. Al fortalecer la lealtad de los clientes, las comunicaciones de marketing contribuyen al capital de clientes.
Son conceptos clave para entender cómo se transmite el mensaje de una empresa hacia su público objetivo. Existen dos enfoques diferentes para comprender el proceso de comunicación. Importante: Antes de planificar la Comunicación Integrada de Marketing (CIM), es crucial conocer el viaje del cliente.
Se centra en los procesos psicológicos del receptor del mensaje, explicando cómo este procesa y responde a un estímulo de marketing. Descompone el proceso en una serie de etapas o pasos, que explican cómo una persona procesa un mensaje de marketing en tres etapas sucesivas: etapa cognitiva, etapa afectiva y etapa conductual.
El macromodelo de comunicación incluye emisores y receptores, un mensaje y los medios para transmitirlo. La comunicación funciona a través de la codificación, decodificación, respuesta y retroalimentación, mientras que el ruido puede interferir en el proceso.
Para que el mensaje sea eficaz, el emisor debe identificar a su audiencia, codificar el mensaje de forma comprensible, elegir medios adecuados y usar canales de retroalimentación para evaluar la respuesta. Cuanto mayor sea el campo de experiencia compartido entre emisor y receptor, más efectiva será la comunicación.
Publicidad: Comunicación pagada y no personal para promocionar ideas, bienes o servicios a través de medios impresos, audiovisuales, digitales o exteriores.
Promoción de Ventas: Incentivos de corto plazo.
Incluye concursos, muestras, canjes, y beneficios para vendedores y distribuidores.
Eventos y Experiencias: Actividades patrocinadas por la empresa (deportivas, artísticas, entretenimiento, causas) que permiten interacción directa entre marca y consumidor.
Relaciones Públicas (RRPP): Programas internos y externos para proteger y mejorar la imagen de la empresa y sus productos frente a empleados, consumidores, gobierno y medios.
Marketing Directo: Comunicación directa empresa–consumidor para generar respuesta inmediata (catálogos, telemarketing, e-commerce).
Marketing Interactivo: Programas online que fomentan la participación del cliente y fortalecen imagen o ventas (anuncios digitales, interacciones web/redes sociales).
Marketing de Boca en Boca: Recomendaciones personales basadas en experiencias reales (cara a cara, chats, blogs). No es lo mismo que viralidad.
Venta Personal: Interacción cara a cara entre vendedor y cliente con objetivo de cerrar una venta (reuniones, ferias comerciales).
La comunicación es eficaz cuando cumple los objetivos planteados. El proceso incluye 8 pasos esenciales:
Identificar el Público Meta: Definir quiénes son, qué necesitan y qué influencias tienen, para decidir qué decir, cómo, cuándo y dónde comunicar.
Fijar los Objetivos de Comunicación:
Diseñar la Comunicación:
Elegir los Canales:
Establecer Presupuesto: Métodos comunes incluyen:
Decidir la Mezcla de Medios: Seleccionar entre los 8 medios de comunicación la combinación adecuada según objetivo, target, tipo de mercado y etapa del ciclo de vida del producto.
Medir Resultados: Evaluar alcance, recuerdo, frecuencia, percepciones, conversiones y ventas para saber si la comunicación funcionó.
Gestionar la Comunicación Integrada de Marketing (CIM): Coordinar todos los mensajes y acciones para que sean coherentes, consistentes y sinérgicas, siempre alineadas al modelo de negocio.
