Portada » Biología » Funcionamiento del Sistema Inmunitario Humano y sus Patologías
El Reino Animal es el único grupo de organismos que posee un sistema inmunitario complejo. Los organismos pluricelulares reconocen sus propias células mediante glucoproteínas y glucolípidos, un sistema llamado Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC), el cual permite distinguir lo propio de lo extraño.
En los seres humanos existen dos tipos principales:
El sistema inmune es el conjunto coordinado de órganos, tejidos, células y moléculas que responde ante cualquier organismo o sustancia que no reconozca como propio.
PRIMARIOS: Médula ósea y Timo. Se consideran las «escuelas» de adiestramiento y maduración de los linfocitos.
SECUNDARIOS: Bazo, Ganglios linfáticos y MALT.
Las células del sistema inmunitario son los leucocitos (glóbulos blancos), originados a partir de células madre hematopoyéticas en la médula ósea roja. Se diferencian en dos líneas principales:
ANTÍGENOS (Lo extraño): Sustancias capaces de generar una respuesta inmune al unirse a los anticuerpos mediante enlaces no covalentes. Presentan una o más regiones conocidas como epítopos, existiendo una complementariedad con los parátopos de los anticuerpos.
Clases de antígenos: Heteroantígenos, Isoantígenos, Autoantígenos, Haptenos y Antígenos de Histocompatibilidad.
ANTICUERPOS (Lo propio): Son glucoproteínas (inmunoglobulinas) con forma de «Y», producidas por los linfocitos B como respuesta a un antígeno para eliminar sustancias extrañas, patógenos o toxinas.
Los mamíferos poseen 5 tipos según la estructura de su cadena pesada:
Los anticuerpos se unen a los antígenos a través de sus dominios variables. El dominio constante es reconocido por otras células como macrófagos o el sistema del complemento. Esta reacción es específica y reversible, y puede manifestarse como:
El resultado final es el complejo antígeno-anticuerpo, que será fagocitado por macrófagos o neutrófilos.
BARRERAS FÍSICAS: Incluyen mecanismos mecánicos, químicos y biológicos como la piel, las mucosas y diversas secreciones.
RESPUESTA INFLAMATORIA: Respuesta celular inespecífica que aísla e inactiva agentes agresores. Es un proceso de defensa que actúa igual ante antígenos o traumatismos.
Síntomas resultantes:
RESPUESTA HUMORAL: Basada en la actividad de los anticuerpos producidos por linfocitos B. Estos bloquean la capacidad de los antígenos (virus, toxinas) para infectar células.
Proceso: Las células presentadoras de antígenos (CPA) digieren el patógeno y acoplan péptidos a su MHC II. Los linfocitos Th (colaboradores) reconocen el MHC II mediante su receptor CD4 y el péptido extraño mediante su receptor TCR. El macrófago secreta citoquinas que activan al linfocito Th, el cual se divide en clones Th1 y Th2. El linfocito B, que ya ha reconocido al germen mediante su receptor BCR, es activado por las citoquinas del Th2, transformándose en células plasmáticas y de memoria.
RESPUESTA CELULAR: Basada en la acción de macrófagos y linfocitos T. Es más lenta que la humoral pero eficaz contra microorganismos intracelulares, células tumorales o trasplantes.
Proceso: Similar a la humoral, los linfocitos Th1 liberan citocinas que actúan sobre los linfocitos Tc (citotóxicos). Estos reconocen a través de su receptor CD8 el MHC I de una célula infectada y, mediante su TCR, el péptido patógeno. Esto provoca que el linfocito Tc libere perforinas y sustancias tóxicas que inducen la lisis de la célula infectada.
Memoria inmunológica: Capacidad de reconocer un antígeno previo. Involucra linfocitos T y B. Su principal desventaja es que puede producir alergias.
Es el estado de resistencia frente a patógenos. Se divide en:
Incapacidad para defender al organismo. Se clasifica en:
Un trasplante es la sustitución de un órgano enfermo por uno sano. Tipos:
Para evitar el rechazo se utilizan inmunosupresores, medicamentos que disminuyen temporalmente la respuesta inmune.
