Portada » Economía » Estrategias y factores clave para la fijación de precios: métodos, márgenes y tácticas de mercado
Precio: valor monetario que permite la adquisición o el uso de un bien o servicio.
El precio es un instrumento de corto plazo que permite actuar de forma rápida, flexible y eficaz. Tiene efectos inmediatos sobre las ventas y los beneficios y es un poderoso instrumento competitivo. Además, es el único instrumento del marketing que genera ingresos; los demás representan un gasto.
El precio tiene importantes repercusiones psicológicas sobre el consumidor: debe coincidir con el valor percibido. En muchas decisiones de compra, el precio es la única información disponible y se convierte en un indicador de calidad, de la imagen o prestigio de la marca y de la oportunidad de compra.
Coste de fabricación: resulta de sumar el valor de los materiales consumidos (material directo), los salarios pagados a los operarios de producción (mano de obra directa) y los pagos realizados correspondientes a todas las actividades adicionales necesarias para elaborar el producto o servicio (costes indirectos).
Coste de distribución: todos los desembolsos en los que se incurre para hacer llegar los productos desde la planta de fabricación hasta el lugar de compra.
Margen de beneficio: diferencia entre el precio de venta (sin IVA) y los costes necesarios para hacer llegar el producto al mercado (coste de producción, distribución, etc.).
Los siguientes factores actúan como restricciones y limitan las alternativas posibles:
Principales criterios que condicionan la fijación de precios:
Estos criterios son aplicables tanto a un producto aislado como al conjunto de productos de una línea, teniendo en cuenta objetivos de venta, rentabilidad y elasticidades cruzadas.
Son considerados justos y objetivos, aunque no siempre los más efectivos desde el punto de vista del marketing. Consisten en añadir un margen de beneficio al coste del producto y se centran en los costes de las partes que integran el producto, sin tener en cuenta el valor percibido por el comprador.
Consiste en añadir un margen de beneficio al coste unitario del producto.
Ventajas:
Se trata de fijar el precio que permita obtener un beneficio o volumen de ventas determinado. Se utiliza el análisis del punto muerto o umbral de rentabilidad.
La referencia para fijar el precio es la actuación de la competencia. Los precios varían según la posición de líder o seguidor. En general, se fijan precios similares a los del sector, salvo si existen ventajas o desventajas en calidad, distribución, disponibilidad o servicios complementarios. En licitaciones o concursos, suele ganar quien ofrece el menor precio cumpliendo las condiciones estipuladas.
Tienen una fundamentación subjetiva: el valor percibido por el consumidor marca el límite superior del precio. El consumidor paga como máximo el valor asignado a la utilidad del producto. Los precios se fijan considerando la psicología del consumidor o la elasticidad de la demanda (precios psicológicos, discriminación de precios, etc.).
Consiste en calcular el coste de un producto para poder fijar un precio de venta que genere beneficio y asegure la continuidad de la empresa. Es la determinación del precio de coste o venta en relación con los factores que integran el producto.
Las estrategias se diseñan en función de los objetivos perseguidos (beneficio, imagen, etc.) y de los factores condicionantes, empleando uno o varios métodos de fijación de precios. Se pueden clasificar según distintos criterios.
Los precios se fijan aprovechando la situación competitiva y pueden ser iguales, superiores o inferiores a los del sector según las ventajas disponibles:
Se basan en la psicología del consumidor y en cómo percibe la cuantía de los precios en relación con atributos del producto:
Al diseñar la estrategia para una línea de productos, debe considerarse el beneficio global y la relación entre las demandas de los distintos productos:
Estrategia de descremación: fijar un precio alto al inicio, junto con inversión en promoción, para atraer a la élite del mercado y bajar progresivamente para captar segmentos más sensibles al precio. Recomendable cuando el producto es realmente nuevo, la demanda es inelástica, el mercado está segmentado y la promoción es eficaz.
Estrategia de penetración: fijar precios bajos desde el lanzamiento para lograr rápida penetración en el mercado. Recomendada cuando el producto puede ser imitado con rapidez, la demanda es sensible al precio, existen economías de escala y es posible recuperar la inversión mediante volumen.
En la fase de madurez del ciclo de vida del producto se debilita la preferencia por la marca, se estabilizan los métodos de producción, se reducen las diferencias entre marcas y aparecen marcas de distribuidor. En esta situación es recomendable fijar precios similares a los de la competencia, salvo que el producto tenga alguna característica diferencial destacada. En cualquier caso, los precios deben basarse en criterios de mercado.
Nota: todos los conceptos y estrategias mencionados deben adaptarse a la normativa vigente y a la ética comercial, evitando prácticas desleales o ilegales.
