Portada » Economía » Estrategias de Planificación, Reclutamiento y Selección de Recursos Humanos
La planificación de recursos humanos consiste en prever las necesidades futuras de personal de la empresa para garantizar que existan trabajadores suficientes y cualificados en el momento adecuado. Este proceso comprende dos etapas principales:
Se basa en muchos niveles jerárquicos, normas rígidas y tareas altamente especializadas. Las decisiones se toman de arriba hacia abajo y existe un estricto control sobre los trabajadores.
La estructura plana tiene pocos niveles jerárquicos y una mayor participación de los empleados en las decisiones. Se basa en la autonomía, el trabajo en equipo y la comunicación rápida.
Este modelo se centra en el diseño de puestos motivadores a través de cinco dimensiones clave:
El puesto de trabajo es el nexo de unión entre el desarrollo de la estructura organizativa y la Dirección de Recursos Humanos. Se define como el conjunto de tareas que puede realizar de manera habitual una persona, teniendo en cuenta que dichas tareas se han agrupado buscando la máxima eficiencia a partir de la división y coordinación del trabajo.
El análisis del puesto consiste en describir y registrar el fin de un puesto de trabajo, sus cometidos y actividades, las condiciones bajo las que se lleva a cabo y los conocimientos, habilidades, destrezas y aptitudes necesarios. Es un proceso fundamental del que dependen la mayoría de las demás actividades relacionadas con los recursos humanos.
La flexibilidad es la capacidad de una empresa para adaptarse a los cambios del entorno y a las necesidades tanto de la organización como de los trabajadores. Su objetivo es ajustar las condiciones de trabajo para mejorar la competitividad y la satisfacción laboral. Se clasifica en:
El marco DEIB (Diversity, Equity, Inclusion, and Belonging) es esencial para la gestión de recursos humanos en el contexto moderno. Un Director/a de Recursos Humanos debe comprender y aplicar estos principios estratégicamente para crear un entorno de trabajo positivo y alineado con los valores organizacionales:
El reclutamiento busca atraer candidatos adecuados y evitar errores de contratación. Los objetivos del reclutamiento y selección son: atraer suficientes candidatos cualificados, evitar candidatos poco adecuados o sobrecualificados, cumplir la normativa y evitar la discriminación, reducir el riesgo de abandono y fracaso laboral, y mejorar la marca empleadora e imagen de la empresa.
El proceso de incorporación en recursos humanos consta de tres fases principales:
El cribado consiste en revisar y filtrar candidaturas antes de comenzar la selección. Su objetivo es identificar candidatos adecuados, ahorrar tiempo y costes, y evitar errores de contratación. Los criterios para el cribado deben cumplir con los siguientes requisitos:
Los sesgos inconscientes pueden provocar decisiones injustas en el cribado de candidatos, relacionándose con estereotipos, apariencia o primeras impresiones. Para reducirlos se utilizan medidas como:
De acuerdo con la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (LISOS) en España, en caso de confirmarse que la empresa ha descartado a un aspirante por lo que ha visto de él en redes sociales fuera del ámbito profesional, la compañía se podría exponer a sanciones del ámbito laboral. La ley tipifica como infracción muy grave «solicitar datos de carácter personal en los procesos de selección».
La entrevista permite evaluar las competencias, habilidades y características personales de los candidatos para determinar su idoneidad para un puesto específico. Además, ofrece a los candidatos la oportunidad de conocer más sobre la empresa y el puesto al que postulan. Gómez-Mejía et al. destacan la importancia de estructurar las entrevistas de manera que se obtenga información relevante y objetiva. Se recomienda utilizar preguntas conductuales y situacionales que permitan evaluar cómo el candidato ha manejado situaciones similares en el pasado y cómo podría enfrentar desafíos futuros. Es esencial que las entrevistas se complementen con otras herramientas de selección, como pruebas psicométricas y de habilidades, para obtener una visión completa del candidato.
La ruptura laboral puede ser de dos tipos:
Las salidas voluntarias tendrán un tratamiento diferente al de las salidas involuntarias debido a las circunstancias específicas de las mismas, los potenciales riesgos legales y los aspectos de confidencialidad y seguridad involucrados. Las experiencias negativas de salida pueden acarrear graves consecuencias para la organización:
Se realiza cuando un trabajador va a abandonar la empresa, normalmente antes de finalizar su relación laboral. Su finalidad es conocer las razones de la salida del empleado y obtener información útil para mejorar la gestión de recursos humanos. Entre sus objetivos están detectar problemas internos, reducir la rotación, mejorar el clima laboral y aumentar la satisfacción y retención de los trabajadores. Además, puede revelar aspectos críticos como una mala relación con superiores, falta de promoción, salarios insuficientes, problemas de adaptación, mal clima laboral o falta de flexibilidad dentro de la organización.
