Portada » Tecnología » Equipos de Monitorización, Perfusión y Sondajes: Protocolos Clínicos
Permiten controlar funciones vitales: FC (frecuencia cardíaca), FR (frecuencia respiratoria), PA (presión arterial) y pulsioximetría.
Recogida de actividad eléctrica cardíaca mediante el uso de tres electrodos dispuestos sobre el tórax:
Tras colocar los electrodos, se fijan los límites en el monitor según la edad del paciente. Si suena la alarma, primero se valorará al paciente (colocación, respiraciones, artefactos o desplazamiento de electrodo) y después se silenciará. El objetivo es la valoración del ECG, incluyendo el análisis de FC, ritmo y morfología de complejos QRS.
Existen dos tipos de monitores: los que registran solo FC con registro electrocardiográfico y los que registran FC, registro electrocardiográfico digital, saturación de oxígeno y curva.
El registro se realiza con los mismos electrodos utilizados anteriormente. Es fundamental para identificar respiraciones periódicas y pausas de apnea. Al igual que en la FC, se deben fijar los límites en el monitor.
Medición no invasiva del oxígeno transportado por la hemoglobina en el interior de los vasos. El objetivo es obtener información continua de la saturación de oxígeno. El sensor debe colocarse sobre la piel, coincidiendo con un tramo de arteria sobre una superficie dura con buen pulso. El emisor y el receptor deben estar enfrentados para obtener un valor fiable. Es importante rotar el lugar del sensor para evitar lesiones cutáneas.
Método preciso no invasivo que permite obtener múltiples mediciones de un sujeto en un periodo determinado con mínimas intervenciones. Permite conocer valores de presión sanguínea, variaciones circadianas, cambios diurnos, localización de periodos de valores altos y contribuye al diagnóstico del fenómeno de «bata blanca».
Nota: Entre las complicaciones se encuentran la infección o la flebitis. Se deben utilizar venas de gran calibre para soluciones hipertónicas, irritantes o de administración rápida.
Permite la comunicación de cavidades del aparato digestivo con el exterior. Se introducen por nariz o boca (sonda nasogástrica).
Se utilizan con fines diagnósticos o para drenar la orina. Según el número de vías:
La elección del calibre y tipo de punta (roma, olivar, fungiforme, pico de flauta) dependerá de la anatomía y la patología del paciente.
Se realiza con el paciente en decúbito lateral izquierdo. Se utiliza para facilitar la expulsión de gases o la administración de enemas de limpieza o contraste.
Inserción de tubos en la cavidad pleural conectados a un sistema cerrado (tipo Pleura-Evac) de tres cámaras: control de succión, sellado de agua y recolección. Su objetivo es drenar aire, sangre o líquido pleural de forma continua.
