Portada » Biología » El Sistema Circulatorio Humano: Funcionamiento de la Sangre y el Corazón
El sistema circulatorio es el encargado del transporte de sustancias, como nutrientes o desechos, de unos lugares a otros de nuestro organismo. Estas sustancias se transportan en un líquido, la sangre, que permanece siempre en el interior de tubos o vasos por los que circula, impulsada por el corazón.
La sangre está compuesta por una parte líquida, denominada plasma, y por diferentes tipos de células sanguíneas. Si se separan, el 55 % del volumen corresponde al plasma y el 45 % a las células sanguíneas.
La sangre, con su gran contenido en agua, funciona como un sistema de transporte:
Los tubos que conducen la sangre se llaman vasos sanguíneos, y la bomba encargada de impulsarla a través de ellos es el corazón. El corazón y los vasos sanguíneos en conjunto se conocen como sistema cardiovascular.
La sangre siempre circula por el interior de los vasos sanguíneos. Estos vasos sanguíneos son de tres tipos: arterias, venas y capilares.
El corazón es un órgano situado en el centro de la cavidad torácica, ligeramente desplazado a la izquierda. Sus paredes son de un tejido muscular llamado miocardio, y el interior está hueco y dividido en cuatro cavidades:
Un tabique separa por completo las cavidades de la parte derecha de las de la izquierda.
La estructura del corazón determina el camino que recorre la sangre y el sentido en que lo hace, impidiendo que la que circula por la parte derecha entre en contacto con la que circula por la parte izquierda:
Este recorrido se hace en el mismo sentido debido a que hay dos tipos de válvulas:
El corazón es el motor que impulsa a la sangre a moverse por los vasos sanguíneos, y lo hace continuamente.
Un latido del corazón es cada uno de los golpes rítmicos producidos por esta bomba impulsora y puede percibirse por la pulsación de alguna arteria. En cada latido se suceden una serie de fenómenos que dan lugar al ciclo cardiaco:
Durante el latido, la parte derecha y la izquierda del corazón funcionan como dos bombas independientes. Aun así, lo hacen de forma sincronizada.
Debido a su estructura, el corazón funciona como una doble bomba y esto tiene una consecuencia directa sobre el camino que sigue la sangre:
En un recorrido doble, la sangre pasa dos veces por el corazón: una cuando recorre el circuito pulmonar (parte derecha) y otra al atravesar el circuito general (parte izquierda).
