Portada » Economía » Documentación Administrativa y Mercantil: Gestión y Control Documental
La venta se inicia con la recepción del pedido de un cliente. Este puede llegar por distintas vías: con un impreso de pedido, por carta, fax, correo electrónico, teléfono o a través de la página web de la empresa.
La empresa que recibe el pedido envía la mercancía con su correspondiente albarán. El albarán es el documento emitido por el proveedor en el que se relacionan las mercancías enviadas, acompaña a estas y acredita su entrega.
La factura es el documento expedido por el vendedor que acredita la compraventa de los bienes o la prestación de los servicios realizados al cliente.
El recibo es el documento que emite la persona que cobra y que entrega firmado al que paga, como justificante. Existen dos tipos: el recibo convencional y el recibo bancario. Respecto del recibo convencional, existen en el mercado talonarios con matriz y, aunque no se encuentran normalizados, todos presentan datos similares.
Son documentos de carácter interno que utilizan las entidades como sistema para determinar con detalle el trabajo concreto a realizar durante una jornada laboral.
La nómina es un documento que refleja las retribuciones y las deducciones que tiene un trabajador por los servicios prestados. También se denomina recibo de salarios. El documento se divide en 5 partes: encabezado, devengos, deducciones, líquido a percibir, y bases de cotización y base de retención.
La primera y fundamental es el presupuesto de tesorería, el cual proporciona una visión dinámica de los cobros y pagos previstos, permitiendo un análisis anticipado de los flujos de tesorería de la empresa para anticiparse a posibles situaciones de déficit o de superávit.
El cheque es un documento que contiene una orden de pago dada por una persona a una entidad bancaria de pagar a un tercero o al portador una cantidad de dinero.
