Portada » Geografía » Desequilibrios territoriales en España: Causas, indicadores y políticas de desarrollo
En España, la diversidad y los contrastes alcanzan muchos aspectos. Esto provoca la existencia de fuertes desequilibrios territoriales que se deben, por un lado, a la desigual distribución de los recursos y, por otro, a las actuaciones humanas a lo largo de la historia reciente. Las políticas regionales tratan de reequilibrar el territorio potenciando las zonas menos favorecidas.
Los desequilibrios territoriales son las desigualdades socioeconómicas, políticas o naturales que se producen entre distintas unidades espaciales. Su origen reside en el desigual acceso de los territorios al proceso de industrialización iniciado en el siglo XIX. La industrialización acelerada y el desarrollo del turismo a partir de 1960 acentuaron estos problemas que persisten en la actualidad, generando desigualdades en la influencia de los distintos espacios.
El rasgo esencial de la distribución española es la desigualdad. La densidad de población en España es de 90,9 habitantes por kilómetro cuadrado; la periferia está más densamente poblada y el interior se encuentra muy despoblado, a excepción de Madrid. La causa se halla en las migraciones interiores, y los recientes flujos inmigratorios han acentuado los contrastes, creando una red urbana desequilibrada.
Su origen es la industrialización: ya a inicios del siglo XIX se formaron tres focos principales: País Vasco, Cataluña y Madrid. En 1960, esta situación se agravó a pesar de la política franquista. La crisis industrial de 1970 invirtió la situación en algunas regiones de gran dinamismo económico. En la actualidad, nuevos factores originan nuevos desequilibrios, como el acceso a nuevas tecnologías o la existencia de mano de obra cualificada.
Los indicadores utilizados para medir los contrastes económicos son:
Los desequilibrios económicos conducen a desequilibrios sociales. Un indicador significativo es la tasa de paro, que afecta en mayor medida a las comunidades con menor dinamismo económico. Asimismo, el índice sintético de bienestar tiene en cuenta la calidad de vida.
Los desequilibrios dan lugar a:
La política regional es el conjunto de medidas correctoras puestas en marcha por las administraciones públicas para combatir los desequilibrios territoriales y conseguir un desarrollo regional más igualitario.
Se inició con la creación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Su objetivo es promover el desarrollo armonioso de la Unión y reforzar la unidad económica y social para el correcto funcionamiento del mercado único. Sus instrumentos financieros son los Fondos Estructurales y las Iniciativas Comunitarias.
España se ha beneficiado significativamente de los recursos económicos de la política regional europea, siendo Andalucía la mayor receptora. Sin embargo, estas ayudas, percibidas por ser uno de los países menos desarrollados de la Unión, están disminuyendo ante la ampliación de la UE hacia los países del centro y este de Europa, lo que sitúa a España por encima de la media en casi todos los valores.
La política regional española está vinculada a la comunitaria. Además, el Estado español posee otros dos instrumentos:
