Portada » Psicología y Sociología » Desarrollo social: habilidades, apoyo, modelos mentales y factores de riesgo
La conducta socialmente habilidosa es el conjunto de conductas emitidas por un individuo en un contexto interpersonal que expresan los sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando las conductas de los demás. Generalmente resuelven los problemas inmediatos de la situación mientras minimizan la probabilidad de futuros conflictos.
Estas habilidades son importantes en el desarrollo de la persona por los siguientes aspectos:
Apoyo social: conjunto de provisiones (percibidas o recibidas) proporcionadas por la comunidad, las redes sociales o las personas de confianza, tanto en situaciones normales como en situaciones de crisis.
Red de apoyo social: subconjunto de personas que proporcionan niveles efectivos de apoyo social.
Red social: conjunto de personas, más o menos cercanas, con las que se mantiene algún tipo de relación.
Adaptación social: adecuación entre el mundo interior de la persona y el medio social externo. Esto implica en la persona comportamientos socialmente adaptados, normas y valores que son asumidos, una estructura social y conformidad respecto al medio en el que vive.
Inadaptación social: procesos inadecuados de interiorización y de identificación. Supone un desequilibrio entre el mundo interior de la persona y su medio social externo y lo que éste demanda del sujeto. Implica en la persona comportamientos de rechazo de las normas y conductas que generan exclusión social.
Modelo mental: conjunto de representaciones mentales dinámicas e interrelacionadas, que presenta cierta estabilidad y se resiste al cambio. El modelo mental constituye un ensamblaje de recuerdos, pensamientos, reglas… conscientes e inconscientes, y sirve para organizar la información relevante. Dicho modelo incluye componentes cognitivos y afectivos.
Elementos:
Conocimiento social es un aspecto importante; incluye el concepto de empatía: situarte en el punto de vista del otro y ponerte en su lugar. Sin ello, resulta difícil entender la conducta de los demás en toda su complejidad. Destacan dos conceptos: conducta social y conciencia/conocimiento social.
Conocimiento social: es el conocimiento que uno se forma de los otros; no se limita a las personas como individuos. En este apartado destaca la teoría de la mente. Es una habilidad cognitiva compleja que permite que una persona atribuya estados mentales a sí misma y a otros. Es un sistema de conocimientos que permite inferir deseos, creencias y sentimientos, y consigue interpretar, explicar o comprender los comportamientos propios y ajenos, así como predecirlos y controlarlos.
En el niño: temperamento, autoestima, habilidades sociales y dificultades evolutivas.
En la familia: apego, estilo educativo, sensibilidad parental, acontecimientos vitales y red de apoyo social.
Con los iguales: amistades, aceptación e interacción con los grupos.
En la escuela: ajuste escolar y social, rendimiento y destrezas en actividades extraescolares.
En los microsistemas: contacto familia-escuela, valores familiares, sociales y escolares.
En el macrosistema: sistema económico, social y político; tolerancia y sensibilidad hacia derechos y necesidades.
