Portada » Psicología y Sociología » Desarrollo de la Motivación y la Conciencia Moral en la Infancia
Las actuaciones también pueden inhibirlas: la evitación. El componente de expectativa se refiere a las percepciones o creencias individuales sobre la propia capacidad.
El autoconcepto y la autoestima juegan un papel central: las percepciones y creencias que el individuo tiene sobre diferentes aspectos de sus cogniciones guían y dirigen la motivación. La autoeficacia o percepción de competencia influye en la orientación motivacional y en los índices de esfuerzo y persistencia, aunque no influye igual en todos los comportamientos.
Es la apreciación acerca de la probabilidad de que se den unas u otras consecuencias.
Se vincula al locus de control. El control de las causas de los éxitos o los fracasos se convierte en un factor clave determinante de la orientación motivacional, el rendimiento o la misma percepción de eficacia.
Incluye sentimientos, emociones y, en general, reacciones afectivas que produce la realización de una actividad. Las atribuciones tienen repercusiones emocionales y cognitivas; no son causas del éxito o el fracaso, sino justificaciones o excusas ante estas situaciones.
El valor motivacional de los incentivos es limitado; es más importante crear interés por la actividad. Se debe crear un ambiente que permita a los alumnos motivarse a sí mismos para satisfacer sus necesidades psicológicas:
Implica el desarrollo de los pensamientos, sentimientos y comportamientos relacionados con el modo en el que la gente debe relacionarse con otras personas y con el entorno.
Kohlberg considera los estadios de Piaget (preoperacional, operacional concreto y formal), las oportunidades para adoptar la perspectiva de otros y la experimentación de conflictos ante razonamientos de personas en fases más avanzadas.
No hay interiorización (menores de 9 años).
Interiorización intermedia (adolescentes).
