Portada » Lengua y literatura » Evolución de la Literatura y el Teatro Español: Del Realismo Social a la Vanguardia
En los años 50, la novela de realismo social en España emergió como una respuesta a la falta de libertad y a las desigualdades sociales, dejando de lado las narrativas triunfalistas. Escritores jóvenes, no vinculados a movimientos anteriores, presentaron una concepción del arte como un compromiso social. Entre ellos, destacan dos corrientes: el objetivismo y el realismo crítico.
Las obras de esta época buscaban reflejar la vida contemporánea, centrándose en temas colectivos como la pobreza y la injusticia. Utilizaban técnicas como el narrador objetivo y abundantes diálogos, caracterizándose por su lenguaje sencillo y un enfoque en la veracidad. Las obras más representativas incluyen:
Estos autores marcaron un periodo de renovación narrativa que culminó en los años 60, cuando la novela empezó a experimentar con nuevas formas y estilos, llevando al agotamiento del realismo social.
Tras el agotamiento del realismo social, los escritores buscaron nuevas formas narrativas más libres y artísticas, influenciados por autores como James Joyce, Franz Kafka o William Faulkner, así como por la narrativa hispanoamericana. El cambio lo marca la publicación de Tiempo de silencio (1962) de Luis Martín-Santos.
Marcado por la dictadura franquista y la censura, predominó un teatro evasivo y conservador: comedia burguesa, sainetes costumbristas y teatro de humor absurdo. Destacan autores como José María Pemán y Juan Ignacio Luca de Tena. En el humor, Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura (con Tres sombreros de copa) ofrecieron un enfoque más innovador frente a la hipocresía social.
Se genera una brecha entre el teatro comercial y el teatro del realismo social. Este último, impulsado por autores como Antonio Buero Vallejo (Historia de una escalera) y Alfonso Sastre (Escuadra hacia la muerte), busca denunciar injusticias y abordar la dignidad humana con un lenguaje cotidiano.
Evolución hacia formas más innovadoras. Coexisten autores comerciales (Antonio Gala, Ana Diosdado) con el surgimiento del teatro experimental e independiente. Se rompe con el realismo tradicional, introduciendo elementos expresionistas, alegóricos y surrealistas. Figuras clave: Francisco Nieva y Fernando Arrabal.
Formal, informal/coloquial, vulgar, culto y técnico.
