Portada » Geografía » Fundamentos del Turismo: Impacto Económico y Modelos de Desarrollo
El turismo comprende las actividades que realizan las personas durante sus viajes o estancias en lugares distintos a su entorno habitual, por un periodo consecutivo inferior a un año, con fines de ocio, negocios u otros motivos. Un turista es aquel que se desplaza por un periodo superior a 24 horas e incluye una pernoctación fuera de casa. El turismo de masas se inició a finales del siglo XIX y, sobre todo, durante la segunda mitad del siglo XX, gracias a la revolución de los transportes, el aumento del nivel de vida y mejoras sociales como las vacaciones pagadas.
El turismo genera grandes ingresos, es básico para la economía de muchos países y genera una alta demanda de mano de obra. En España, es una potencia mundial (entre las 5 primeras) que en 2016 recibió 75,3 millones de turistas. Representa el 11,1% del PIB, aporta el 13% de la ocupación y ayuda a equilibrar la balanza de pagos.
El turismo se puede clasificar según cuatro criterios principales:
Para analizar su importancia se utilizan indicadores como: la cantidad de plazas turísticas (camas) en relación con la población permanente; el número de turistas; el volumen de pernoctaciones totales o medias; el gasto medio por turista y día; y la evaluación de la procedencia o características de los visitantes.
Son agencias mayoristas que actúan como intermediarias entre los establecimientos turísticos y las agencias minoristas. Su tarea consiste en confeccionar programas y paquetes turísticos que incluyen transporte, alojamiento y régimen alimenticio por un precio global.
Es el exceso de reservas (en aviones, trenes u hoteles) sobre el número de plazas disponibles. En hostelería, ocurre cuando un establecimiento sobrepasa sus límites de ocupación y no puede atender a todos los clientes, generalmente debido a una mala gestión del Tour Operador o del departamento de reservas.
Entre sus beneficios destacan la creación de riqueza, la generación de empleo, la llegada de nuevas influencias culturales y la transmisión de nuevos productos.
Tiene un peso vital: genera el 11,1% del PIB y el 13% del empleo. El gran boom turístico surgió en la década de los 60, impulsado por factores naturales como el clima y socioeconómicos como la buena relación calidad-precio.
Destacan la Mediterránea (Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía); los archipiélagos (Canarias y Baleares); el interior, con Madrid y ciudades históricas; y la zona norte/atlántica, con un turismo más familiar y gastronómico.
Se debe a cuatro razones: predominio de un turismo de nivel medio-bajo; problemas de la oferta (estacionalidad, subida de precios sin mejora de calidad, falta de adaptación); dependencia excesiva de Tour Operadores extranjeros; y deterioro medioambiental y alteración del paisaje.
Se requiere una reconversión basada en: disminuir la dependencia exterior; potenciar el turismo de calidad; mejorar la oferta para reducir la estacionalidad; unir el desarrollo turístico con la calidad medioambiental; y fomentar nuevas modalidades como el turismo deportivo o cultural.
Es la principal destinación turística de España. El sector aporta entre el 10-12% del PIB catalán y genera más de 410.000 empleos.
Se dividen en cuatro grupos: 1) Los que pasan sus vacaciones allí; 2) Los que están de paso; 3) Los que acuden por motivos profesionales; 4) El turismo de interior o de fin de semana.
Tradicionalmente de Europa (Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Benelux). Últimamente ha crecido el turismo de Rusia y Europa del Este, así como el de Asia (Japón y China).
La principal es la ciudad de Barcelona. Le siguen las zonas de costa (Costa Brava, Costa Daurada, Costa de Barcelona) y, en menor medida, las zonas de montaña como el Pirineo y las comarcas de interior (Lleida).
Barcelona ha experimentado un gran boom desde los JJOO de 1992. Actualmente es la principal zona turística de Cataluña con una oferta muy variada (playas, negocios, cultura, shopping) que permite la desestacionalización.
Para potenciarlo es necesario: diversificar la oferta (turismo rural, cultural, de negocios); mejorar las infraestructuras y equipamientos; incrementar la formación de los profesionales; y cuidar más el entorno natural y el patrimonio.
Es un galardón anual que se otorga a las playas que cumplen con estándares de calidad del agua de baño y otros criterios ambientales, de servicios e instalaciones.
