Portada » Historia » Historia y Evolución de la Segunda República Española (1931-1936)
La Segunda República (1931-1936) surgió cuando el régimen monárquico intentó volver a la situación anterior a 1923, pero la oposición republicana ya se había organizado en el Pacto de San Sebastián con el objetivo de llegar al poder. El gobierno convocó elecciones municipales el 12 de abril de 1931, que se interpretaron como un plebiscito a favor o en contra de la monarquía. En las grandes ciudades triunfó la coalición republicano-socialista, aunque en el conjunto del país los monárquicos obtuvieron más concejales. Ante esta situación, Alfonso XIII abandonó el país y marchó al exilio, y el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República. Tras esto, hubo una gran movilización política y social, con hechos como la quema de templos y conventos y la proclamación de la República Catalana por Francesc Macià, lo que marcó el inicio de una etapa de fuerte politización.
Tras proclamarse la República, se formó un Gobierno provisional con las fuerzas del Pacto de San Sebastián. Para elaborar una Constitución, se convocaron elecciones a Cortes Constituyentes en junio de 1931, en las que triunfó la coalición de republicanos y socialistas. En diciembre de 1931 se aprobó una Constitución de carácter democrático y progresista. Establecía:
Sin embargo, la Constitución no logró el consenso de todas las fuerzas políticas debido a las diferencias entre izquierda y derecha.
El primer presidente de la República fue Niceto Alcalá Zamora y se formó un gobierno de izquierdas presidido por Manuel Azaña, que impulsó un amplio programa de reformas:
Estas medidas crearon muchos enemigos y aumentaron la conflictividad social. La división política y hechos como los sucesos de Casas Viejas debilitaron al gobierno y, en 1932, Azaña dimitió, convocándose elecciones.
En las elecciones de 1933 se produjo la derrota de los republicanos de izquierdas y socialistas, y la victoria de los partidos de derechas y centro. El partido más votado fue la CEDA de José María Gil Robles, aunque el gobierno lo presidió Alejandro Lerroux del Partido Radical. Durante esta etapa se frenaron muchas reformas anteriores, como la reforma agraria. Esto provocó la radicalización de la izquierda, especialmente del PSOE y la UGT, con líderes como Largo Caballero, que defendían la revolución. En octubre de 1934 estalló una revolución, sobre todo en Asturias, donde mineros y grupos de izquierda se levantaron y el gobierno la reprimió con el ejército de Marruecos dirigido por Franco. En Cataluña, Lluís Companys proclamó el Estado catalán, pero el ejército restauró la autoridad del gobierno y suspendió el estatuto. La crisis se agravó con casos de corrupción del Partido Radical y, finalmente, se convocaron elecciones para febrero de 1936.
En las elecciones de febrero de 1936, los partidos de izquierda se unieron en la coalición del Frente Popular y ganaron con el 48% de los votos, frente al 46,5% de la derecha. Se formó un gobierno de republicanos de izquierda, mientras socialistas y otros partidos daban apoyo parlamentario. Manuel Azaña fue primero jefe de gobierno y después presidente de la República. El nuevo gobierno decretó:
Sin embargo, aumentó la movilización social, con huelgas y ocupaciones de tierras, y también la violencia entre Falange y milicias de izquierda. Mientras tanto, militares dirigidos por Mola preparaban un golpe de Estado. Tras los asesinatos del teniente Castillo y de José Calvo Sotelo, el 17 de julio de 1936 el ejército de Marruecos inició la rebelión que desencadenó la Guerra Civil.
