Portada » Lengua y literatura » Vanguardias y la Generación del 27: movimientos, autores y teatro lorquiano
Las vanguardias representan una actitud de ruptura y apertura que rechaza la imitación y las normas establecidas, buscando una estética original. Aunque surgieron en Europa a principios del siglo XX, su gran eclosión en España ocurrió a partir de 1926, marcando profundamente a la Generación del 27.
Luces de Bohemia, escrita por Ramón María del Valle-Inclán, es una obra fundamental que inaugura el género del esperpento. Esta técnica literaria utiliza la deformación grotesca de la realidad para revelar su lado más absurdo y oscuro con un tono satírico. La historia sigue la última noche de Max Estrella, un poeta ciego y pobre que recorre un Madrid decadente junto a Don Latino de Hispalis, encontrándose con situaciones que reflejan la miseria y la injusticia de la sociedad de la época.
El tema central es una crítica profunda a la España de principios del siglo XX, marcada por la corrupción y un sistema opresor donde valores como la justicia o la dignidad parecen inalcanzables. A través de personajes caricaturizados y un lenguaje que mezcla lo culto con lo coloquial, Valle-Inclán ofrece una visión pesimista de un mundo degenerado. Cabe destacar que, debido a la censura, la obra no pudo ser representada en los teatros hasta el año 1971.
La Generación del 27 estuvo formada por autores nacidos en torno a 1900, procedentes en su mayoría de familias acomodadas y con formación universitaria. Su nombre proviene del homenaje a Góngora celebrado en 1927 en el Ateneo de Sevilla. Su estética se define por el equilibrio entre distintos polos (sin hacerlo en modo esquema):
La tradición hispánica (Siglo de Oro y formas populares) y las vanguardias europeas.
La poesía pura (intelectual) y la poesía sentimental.
El uso de la métrica clásica y el verso libre.
La evolución del grupo se divide en tres etapas principales:
Comienza con el influjo del modernismo y las vanguardias (ultraísmo y creacionismo) para evolucionar hacia una poesía pura y hermética.
Época de rehumanización. Bajo la influencia del surrealismo, el marxismo y las preocupaciones sociales, la poesía se vuelve más instintiva y políticamente comprometida.
El grupo se dispersa. Los exiliados escriben una poesía de desarraigo y nostalgia, mientras que otros autores buscan serenidad en el clasicismo.
Varios autores de la generación (Salinas, Alberti, Hernández) renovaron la escena española, pero destaca especialmente Federico García Lorca. Su teatro combina diversos recursos y búsquedas estéticas:
