Portada » Magisterio » Resolución efectiva de conflictos: estrategias de negociación y mediación en educación y deporte
Los conflictos han existido en todas las etapas de la humanidad y forman parte de la convivencia, ya que cada persona tiene intereses, necesidades, deseos y valores propios.
Un conflicto es una situación en la que dos o más personas o partes entran en oposición o desacuerdo debido a la incompatibilidad entre esos intereses, necesidades, deseos o valores. Es una realidad cotidiana que puede aparecer en cualquier entorno.
Desde una perspectiva educativa y social, el conflicto no debe entenderse como algo negativo, sino como un elemento inherente a las relaciones sociales.
Los conflictos solo son negativos si se gestionan mal. Cuando se abordan adecuadamente, pueden convertirse en oportunidades de mejora, transformación, progreso y creatividad.
Es fundamental valorar la magnitud del conflicto, las posibles consecuencias y fomentar la educación en el diálogo como herramienta clave.
No existe una única causa, ya que intervienen múltiples factores:
Según su visibilidad:
Según las partes implicadas:
Surgen por tensiones derivadas de rivalidades, desacuerdos y discrepancias.
Según los agentes implicados:
Según factores externos a la competición (aficiones, familias, prensa, etc.):
Para una gestión dialogada son necesarias actitudes de tolerancia, cooperación y buenas habilidades sociales:
Un acuerdo satisfactorio suele implicar cesiones por ambas partes.
La negociación es una técnica en la que, pese a intereses diferentes, las partes buscan un interés común mediante el diálogo y el acuerdo.
Debe realizarse en el momento adecuado y en un lugar neutral:
La mediación es un método de resolución de conflictos que incluye a una tercera persona neutral, que facilita la comunicación sin imponer decisiones.
Se caracteriza por la imparcialidad, confidencialidad, voluntariedad y carácter personal.
Se aplica a conflictos en el ámbito deportivo. No debe confundirse con el arbitraje, que es una vía adversarial.
Tiene especial valor en conflictos entre iguales, sobre todo en infancia y adolescencia.
El mediador suele ser el entrenador o responsable del grupo, con formación específica. En mediación escolar o deportiva, incluso pueden actuar iguales como mediadores, con efectos muy positivos.
Cuanto más equilibrado sea el proceso, más duraderos y satisfactorios serán los acuerdos.
Proceso estructurado en cinco pasos:
