Portada » Educación Artística » Historia del arte: evolución del arte prehistórico al contemporáneo
Pintura rupestre: Se realiza mediante pinturas y grabados en cuevas o abrigos rocosos, principalmente durante el Paleolítico Superior y, en menor medida, en el Neolítico. Cumple una función mágica, ritual y simbólica relacionada con la caza, la fertilidad y la supervivencia del grupo. Predominan las representaciones de animales, que suelen aparecer de forma naturalista, mientras que las figuras humanas son muy simples y esquemáticas. Se utilizan pigmentos naturales como el ocre y el carbón, así como tonos rojos y negros, aplicados con los dedos, pinceles rudimentarios o soplando el pigmento. No existe perspectiva ni proporción realista; se busca transmitir sensación de movimiento y se aprovechan las irregularidades de la roca para dar volumen a las figuras. Es un arte colectivo y anónimo, con una intención simbólica más que estética. Ejemplo: Cueva de Altamira.
Arte mobiliar: Se compone de esculturas y grabados de pequeño tamaño realizados en materiales como marfil, hueso o piedra. Son piezas portátiles, propias de sociedades nómadas, que podían transportarse fácilmente. Estas obras están asociadas principalmente a la fertilidad y a creencias mágico-religiosas. Destacan las figuras femeninas conocidas como Venus prehistóricas, caracterizadas por la exageración del vientre, los pechos y las caderas, símbolos de fecundidad y abundancia. La ausencia de rasgos faciales y de detalles individualizados refuerza su valor simbólico y religioso por encima del estético. Ejemplo: Venus de Willendorf.
Arquitectura megalítica: Surge en el Neolítico y en la Edad de los Metales, cuando el ser humano se vuelve sedentario. Supone un gran avance técnico y social, ya que requiere trabajo colectivo y planificación. Está vinculada al culto a los muertos, a los astros y a rituales religiosos. Muchas construcciones tienen orientación astronómica, relacionada con solsticios y ciclos solares. Ejemplo: Stonehenge.
El arte antiguo engloba las civilizaciones clásicas y las culturas del Mediterráneo, donde la religión, el poder y la representatividad determinaron formas y funciones artísticas.
Es un arte estrechamente ligado a la religión y al poder del faraón, basado en la creencia en la vida eterna y en el más allá. Se utilizan materiales duraderos como la piedra, símbolo de eternidad, y se busca la monumentalidad, la simetría y la jerarquía en las representaciones. Las figuras se rigen por normas estrictas llamadas cánones y se aplica la ley de la frontalidad, que combina distintos puntos de vista en una misma figura. El tamaño de las representaciones indica la importancia social o religiosa del personaje. Destacan la arquitectura sagrada y funeraria, como templos y pirámides, muchas de ellas con orientación astronómica. El arte cumple una función religiosa, política y funeraria. Ejemplo: Pirámides de Giza.
Evoluciona desde formas rígidas hacia una representación naturalista e idealizada. Busca el equilibrio entre razón y belleza. El cuerpo humano se representa con gran perfección anatómica. En escultura se desarrolla el contrapposto, que aporta naturalidad y sensación de movimiento. El arte refleja valores como la armonía, la medida y la inteligencia humana. Ejemplo: Partenón de Atenas.
Es un arte propagandístico al servicio del poder político. Prima la funcionalidad sobre la belleza ideal. Introduce nuevas tipologías arquitectónicas como anfiteatros, termas y basílicas. En escultura destaca el realismo, especialmente en los retratos. Integra arte y urbanismo para organizar la vida ciudadana. Ejemplos: Coliseo de Roma y Acueducto de Segovia.
Durante la Edad Media el arte se organiza en torno a la religión, la sociedad feudal y la vida urbana en expansión. La función didáctica y religiosa condiciona muchas manifestaciones artísticas.
Refleja una sociedad rural y profundamente religiosa. La arquitectura transmite seguridad y fortaleza. La escultura y la pintura están subordinadas a la arquitectura. Las imágenes sirven para enseñar la Biblia a una población en su mayoría analfabeta. No se busca la belleza por encima de todo, sino transmitir un mensaje religioso y moral. Ejemplo: San Clemente de Tahull.
Representa una nueva mentalidad urbana y burguesa. La luz se interpreta como manifestación divina y la arquitectura parece perder peso gracias a sus innovaciones técnicas (arbotantes, bóvedas de crucería, vidrieras). La escultura y la pintura ganan naturalismo y expresividad. Ejemplo: Catedral de Notre-Dame de París.
Evita la representación humana en contextos religiosos. La decoración cubre completamente los muros, fenómeno conocido como horror vacui. El agua simboliza vida, pureza y paraíso. Los espacios buscan provocar una sensación de paz y espiritualidad. Ejemplos: Mezquita de Córdoba y Alhambra de Granada.
El arte moderno abarca los grandes movimientos desde el Renacimiento hasta el siglo XVIII y XIX, caracterizados por la recuperación de la Antigüedad, la búsqueda de nuevas técnicas y la consolidación de mecenas y academias.
Se inspira en la Antigüedad clásica y en el humanismo, situando al ser humano en el centro del pensamiento artístico. Busca la proporción, la armonía y la simetría como ideales de belleza. Se desarrolla el uso de la perspectiva para crear espacios realistas y profundos y aumenta el interés por la anatomía humana. El arte se vincula a la ciencia y a la razón. Destaca el mecenazgo, mediante el cual nobles y burgueses financian obras de arte, y el uso del óleo en pintura. Ejemplo: David, de Miguel Ángel.
Es el arte de la Contrarreforma y pretende conmover e impresionar al espectador. Se caracteriza por la abundante decoración, el dramatismo, el movimiento y el naturalismo. Predominan las composiciones dinámicas, la teatralidad y la expresión intensa de emociones. Se utilizan fuertes contrastes de luz y sombra mediante el claroscuro, creando escenas cargadas de tensión y emoción religiosa. Ejemplo: Éxtasis de Santa Teresa, de Bernini.
El periodo contemporáneo abarca desde finales del siglo XIX hasta la actualidad e incluye una gran diversidad de estilos y lenguajes que ponen el énfasis en la experimentación, el concepto y la participación del espectador.
Busca captar la luz, el color y el instante fugaz mediante una pincelada rápida y suelta. Se utilizan colores claros y luminosos y se pinta al aire libre para reflejar los cambios de la luz natural. Se representan escenas de la vida cotidiana y paisajes, sin detalles precisos ni contornos definidos. Ejemplo: Impresión, sol naciente, de Monet.
Se centra en la expresión de emociones y en la interpretación personal de la realidad. Utiliza colores intensos, formas simplificadas y pincelada visible. No es un estilo único sino un conjunto de tendencias individuales que buscan ir más allá del impresionismo y que abren el camino a las vanguardias del siglo XX. Ejemplo: La noche estrellada, de Van Gogh.
Se inspira en la naturaleza y utiliza líneas curvas, formas orgánicas y una decoración elegante y detallada. Emplea nuevos materiales como el hierro, el vidrio y la cerámica. Está presente en arquitectura, diseño, artes decorativas y pintura, y busca integrar el arte en la vida cotidiana. Ejemplo: El beso, de Klimt.
No tiene normas fijas ni un estilo único y da prioridad al concepto y al mensaje sobre la técnica. Utiliza nuevos materiales, técnicas y lenguajes artísticos. Es un arte crítico y experimental que incluye manifestaciones como instalaciones, performances, arte conceptual y arte digital, en el que el espectador participa activamente en la interpretación de la obra. Ejemplo: Guernica, de Picasso.
