Portada » Filosofía » Fundamentos Filosóficos de la Educación: De la Antigüedad Clásica a la Ética del Cuidado
Sócrates no escribió ninguna obra, por lo que su pensamiento nos ha llegado a través de otros autores, especialmente Platón y también Jenofonte. Sin embargo, es difícil distinguir qué ideas pertenecen realmente a Sócrates y cuáles son elaboraciones posteriores de Platón. Por ello, se suele considerar pensamiento socrático el que aparece en los diálogos de juventud de Platón, especialmente en la Apología de Sócrates y en la parte final del Simposio.
La paradoja del saber se expresa en la famosa frase: «solo sé que no sé nada». Sócrates buscaba el conocimiento y la verdad, pero comprendió que la sabiduría humana es limitada. Se consideraba más sabio que otros porque, a diferencia de ellos, no creía saber lo que en realidad ignoraba. Desde el punto de vista educativo, defendía el ejercicio racional del pensamiento y concebía la filosofía como un modo de vida orientado a la mejora moral y personal del ser humano.
El método socrático es un diálogo basado en preguntas y respuestas cuyo objetivo es llegar al conocimiento verdadero. Se desarrolla en dos fases:
Este método busca formar personas que amen la verdad y el conocimiento, más allá de la simple acumulación de datos.
La influencia de Sócrates en Platón fue decisiva. De él heredó ideas fundamentales como:
Platón distingue entre dos tipos de conocimiento:
Para Platón, la educación no es un asunto privado, sino una responsabilidad social y política. Su finalidad es guiar al ser humano hacia el conocimiento del Bien y la Verdad. Desde la infancia, la educación debe formar en la virtud y preparar a los ciudadanos para vivir conforme a la justicia, tanto al gobernar como al ser gobernados.
La ética de Aristóteles ha inspirado el campo de la teoría de la virtud, un enfoque que enfatiza el bienestar humano y el desarrollo del carácter. Además, su pensamiento constituye una corriente fundamental por haber sistematizado el saber humano de su época, elaborando tratados sobre metafísica, lógica, física, biología, ética, política, retórica y poética, sentando así las bases de numerosas ciencias.
Aunque fue discípulo de Platón, Aristóteles se aparta de él en puntos esenciales. Platón defendía la existencia de Ideas o Formas eternas y perfectas en un mundo inteligible separado del mundo sensible. Aristóteles rechaza este dualismo y afirma que las formas no existen separadas de las cosas, sino que están en las propias cosas. Cada ser concreto es una unidad de materia y forma (hilemorfismo), y no existe un mundo de las ideas distinto del mundo sensible. El conocimiento parte de la experiencia sensible y, mediante la razón, se alcanza lo universal, lo que supone una filosofía más empírica.
Aristóteles considera al ser humano como un compuesto de cuerpo y alma, donde el cuerpo es la materia y el alma es la forma, siendo la razón su característica principal. Afirma que todo lo que se mueve necesita una causa, lo que lo lleva a postular un motor primero. Niega la existencia de un mundo de ideas separado y sostiene que las ideas residen en las cosas concretas, las cuales conocemos a través de la abstracción. Rechaza la preexistencia del alma y los conocimientos innatos, afirmando que el entendimiento humano es como una página en blanco (tabula rasa) que se llena mediante los sentidos. Distingue entre facultades sensitivas y facultades intelectuales (entendimiento agente y paciente).
Además, desarrolla el razonamiento inductivo y deductivo, destacando el silogismo como núcleo de su lógica.
Aristóteles concede a la educación un papel central para desarrollar plenamente las capacidades humanas. La virtud es el justo medio entre dos extremos y constituye el perfeccionamiento del ser humano. Distingue entre:
La educación no solo transmite conocimientos, sino que forma el carácter y tiene una dimensión política, pues el Estado debe garantizar la formación de los ciudadanos para asegurar el bien común.
La felicidad no consiste en el placer ni en la riqueza, sino en una vida bien vivida. La eudaimonía se alcanza haciendo el bien y desarrollando plenamente las virtudes. Es una vida racional y equilibrada, guiada por la prudencia (phronesis) y el justo medio.
En De Magistro, San Agustín dialoga con su hijo Adeodato sobre cómo se produce el conocimiento. En De Doctrina Cristiana, expone el método para transmitir contenidos de manera comprensible.
Su pedagogía se basa en la interioridad y la trascendencia, apoyada en cuatro puntos:
Afirma que las capacidades prácticas se aprenden ejercitándolas. Recomienda a los profesores dominar la retórica (especialmente la de Cicerón) para instruir, deleitar y mover a sus oyentes. El conocimiento real consiste en acceder a lo que los signos significan a través de la iluminación interior.
La educación comienza con el desarrollo de la inteligencia y las manos. Tomás de Aquino distingue dos sentidos de educación:
La educación es un proceso guiado y cooperativo orientado al perfeccionamiento moral. Sitúa el inicio de la educación en la familia, ya que los padres tienen el deber y el derecho de nutrir y educar a su prole como complemento necesario a la generación biológica.
Distingue entre pensamiento objetivo (hechos externos) y pensamiento subjetivo (vinculado a la existencia). El conocimiento esencial no puede comunicarse directamente; por ello, usa la comunicación indirecta (ironía, pseudónimos, metáforas) para provocar la reflexión personal. En pedagogía, el educador debe guiar al alumno en el autoconocimiento y el impacto transformador del saber.
El saber liberal consiste en aprender por el valor propio del conocimiento, no por utilidad práctica. La educación liberal busca cultivar el intelecto y la expansión de la mente para integrar y relacionar saberes.
El hábito filosófico es la capacidad de la mente para armonizar los distintos saberes como un todo coherente. La finalidad de la universidad es la formación de este hábito y la unión entre intelecto y carácter, aportando claridad y sentido crítico.
La hermenéutica es la teoría de la comprensión. Gadamer sostiene que todo conocimiento surge desde un horizonte determinado por la tradición y los prejuicios (presupuestos previos), que son condición de posibilidad para entender.
La comprensión es un movimiento dinámico entre el todo y las partes (círculo hermenéutico) que culmina en la fusión de horizontes. El aprendizaje auténtico no es repetir la tradición, sino transformarla mediante la intelección, explicación y aplicación a la propia vida.
Propone una educación general y liberal centrada en las Humanidades. Sus tres fines son: aprender a ser felices, aprender a ganarse la vida honestamente y aprender a ser ciudadanos responsables.
La escolarización es preparatoria; la educación es un proceso permanente. Defiende el uso de la instrucción para hechos, la práctica para hábitos y el método socrático para la comprensión de valores.
Peters aplica el análisis lógico para clarificar conceptos y fundamentar racionalmente la educación. Busca distinguir la educación de otras prácticas como el adoctrinamiento. Defiende una enseñanza racional y democrática basada en la justificación de valores.
Promueve la convivencia y la no violencia. Históricamente, las mujeres han sido socializadas en el cuidado, desarrollando valores como la empatía y la responsabilidad que deben universalizarse.
La ética del cuidado se basa en la empatía y relaciones duraderas. La ética de la justicia se basa en normas abstractas y leyes universales.
Educar en el pensamiento crítico implica superar la pedagogía bancaria para adoptar una pedagogía del cuidado conectada con la vida.
