Portada » Español » Fundamentos de Morfología y Sintaxis: Estructura de la Palabra y Clasificación de la Oración
La morfología estudia la estructura interna de las palabras y los procesos mediante los cuales estas se forman.
La flexión ocurre cuando a una palabra se le añade un morfema (un sufijo o desinencia) para aportar información gramatical. Es importante destacar que la flexión no crea palabras nuevas, solo cambia la forma de la palabra base. Solo se aplica a palabras variables (sustantivos, adjetivos, verbos).
La flexión proporciona información sobre:
Se aplica tanto al masculino (niño-niños) como al femenino (niña-niñas).
Palabras especiales:
Los verbos cambian para mostrar:
Ejemplo: el verbo hablar se flexiona en hablo, hablas, habló.
La derivación sirve para crear palabras nuevas agregando prefijos o sufijos a una palabra base (raíz).
Se forman palabras uniendo dos o más palabras con significado propio.
También existen los compuestos acronímicos, que son siglas que se leen como una palabra (ejemplos: OTAN, ONU).
La parasíntesis es el proceso por el cual se agrega un prefijo y un sufijo simultáneamente a una raíz, creando una palabra que no existiría si solo se aplicara uno de los dos afijos.
Ejemplo: reblandecer (re- + bland + -ec + -er).
Tipos de parasíntesis:
Una oración se compone, generalmente, de sujeto y predicado. El verbo conjugado es indispensable en toda oración.
Cada verbo selecciona los elementos que pueden acompañarlo, denominados roles temáticos. Por ejemplo, el verbo «tener» necesita un agente (sujeto) y un tema (complemento directo).
El verbo también determina qué tipo de palabra puede cumplir cada función gramatical. Por ejemplo, el sujeto siempre será un sintagma nominal, un pronombre o una oración subordinada sustantiva.
El sujeto puede ser un sintagma nominal, un pronombre, una oración subordinada sustantiva o un sintagma adverbial con pronombre.
Existen dos tipos de sujeto:
El predicado es lo que dice algo sobre el sujeto. Puede estar formado por un verbo personal o no personal.
Algunas partes de la oración pueden omitirse si el contexto permite entenderlas sin problema.
Existe una relación gramatical de concordancia entre el sujeto y el predicado en número y persona (ejemplo: «Ellos cumplen las normas»).
Son elementos externos a la estructura de la oración que complementan o matizan su significado.
Los complementos oracionales pueden aportar distintos matices:
Estos elementos se separan por comas y pueden colocarse en diferentes partes de la oración.
Son oraciones cuyo verbo está en tercera persona singular y no tienen sujeto explícito.
Formas comunes:
No son reflexivas ni recíprocas. Son verbos que siempre van acompañados de un pronombre, aunque a veces pueden conjugarse sin él con otro significado.
