Portada » Latín » La Estructura y el Legado de Hispania Romana: Economía, Sociedad y Administración
La economía de la Hispania Romana era colonial de tipo esclavista, pues los romanos extraían materia prima del trabajo de los esclavos y la transformaban en Roma; posteriormente, estos productos manufacturados volvían a Hispania a un precio superior.
En la agricultura, destacó la perfección de los sistemas de cultivo mediante regadío y herramientas más perfectas, como el arado romano.
En cuanto a las formas de propiedad de la tierra, hemos de hablar de tres fundamentales:
Hispania era famosa por su gran riqueza de minerales:
Los romanos perfeccionaron las técnicas de extracción de minerales, que se utilizaban, entre otras cosas, para acuñar moneda.
En cuanto a la industria, no era predominante en Hispania, con la excepción de algunas industrias textiles de Levante y las salazones y de transformación de la pasta de pescado llamada garum (que enloquecía a los romanos).
En principio, la sociedad hispanorromana se dividió en dos grandes grupos según la libertad de las personas:
Al final del Imperio, dentro de los hombres libres se distinguían niveles:
Eran las clases pudientes y ricos propietarios, que se dividían a su vez en tres órdenes:
Roma dividió el territorio de la península Ibérica en provincias para su administración.
Años después, en el 385 d. C., se crearía la provincia de la Balearica.
Roma trajo a Hispania las religiones de los pueblos conquistados, como el culto al panteón griego, a la diosa egipcia Isis, al persa Mitra o a Cibeles.
En los últimos siglos, el cristianismo alcanzó gran difusión a partir del siglo III. El cristianismo fue perseguido en principio porque no toleraba a las otras religiones ni reconocía la divinidad del emperador, pero debido a la crisis general del siglo III, esta religión fue el consuelo para muchos.
El emperador Constantino acabó por legalizarla en el año 313 por el Edicto de Milán. En el 381, con el español Teodosio, se convirtió en la única religión oficial del Imperio.
La Península se romanizó, sobre todo la Bética. El latín vulgar fue hablado por todos, y las lenguas y los cultos locales fueron desapareciendo. Solo sobrevivió el vasco.
Hispania dio varios emperadores a Roma: Trajano, Adriano y Teodosio. El latín floreció con escritores como:
El arte romano tiene un carácter didáctico y de representación del poder.
La arquitectura se caracterizó por su carácter monumental y práctico. Entre las obras de ingeniería destacaron:
En cuanto a los edificios, destacan:
En la escultura aparecen dos tipos:
La pintura y el mosaico fueron muy utilizados por los romanos y representaban motivos costumbristas, mitológicos o geométricos.
La caída del dominio romano se precipitó por la crisis del siglo III. Sin embargo, la herencia romana perdura en las costumbres e instituciones actuales de la península ibérica.
