Portada » Educación Artística » TIC y Lenguaje Plástico en Educación: usos, riesgos y técnicas para el aula
TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación): son las técnicas y procesos que utilizamos para crear, transferir o administrar información mediante la electrónica y la informática. Por tanto, las TIC agrupan elementos y técnicas usadas en el tratamiento y transmisión de la información.
TAC (Tecnologías del Aprendizaje y de la Comunicación): son las TIC aplicadas al ámbito de la educación. Se trata de usar las tecnologías para mejorar e innovar en los procesos educativos.
El uso de las TIC en el ámbito de la educación plantea la necesidad de que tanto educadores como alumnos alcancen un determinado grado de alfabetización tecnológica. Este concepto expresa hasta qué punto es importante hoy en día dominar las herramientas tecnológicas. Si somos analfabetos tecnológicos, no estamos preparados para ejercer un papel activo en la sociedad de la información y, por lo tanto, nuestras actividades personales y profesionales quedan limitadas.
Fractura digital: diferencias o dificultades para acceder a las nuevas tecnologías (se aprecia entre países desarrollados y en desarrollo, y también entre distintos grupos sociales dentro de un mismo país).
Educar a los niños en medidas de seguridad:
Vigilar los accesos a contenidos inadecuados (contenidos violentos, no adaptados a la edad, pornografía, material sexista, etc.).
Tiempo destinado al uso de las TIC: no abusar. Buscar un equilibrio para evitar caer en el aislamiento social o en la pasividad.
A pesar de los riesgos, no podemos obviar que se trata de un recurso potente:
Las TIC no pueden sustituir la manipulación y exploración directa de los objetos → debemos pasar de lo más concreto a lo más abstracto. Podemos favorecer la imaginación y la creatividad. Por ejemplo: si trabajamos un proyecto sobre animales salvajes, podemos usar las TIC para buscar huellas de dichos animales.
Usar aplicaciones o juegos que permitan aprendizajes colaborativos y cooperación.
Acercar a los niños el mundo de las TIC con curiosidad y entusiasmo:
Procesos de simbolización (Jean Piaget): la expresión plástica infantil forma parte del proceso de simbolización general del niño. Piaget clasifica las diversas formas del pensamiento representativo en tres etapas de evolución: imitación, juego simbólico y representación cognoscitiva. Una vez que el niño ha imitado por medio del dibujo, pasa a convertirlo en una actividad lúdica hasta llegar finalmente a utilizar el dibujo (u otra actividad de expresión plástica) como mensaje conceptual con funciones simbólicas y representativas complejas.
Desarrollo expresivo (Herbert Read): las manifestaciones plásticas infantiles son fruto de la necesidad de expresión. Mediante sus dibujos, niños y niñas establecen un sistema de comunicación propio al que pertenecen una serie de claves de su imaginería personal.
Desarrollo creativo (Viktor Lowenfeld): el crecimiento general está ligado al desarrollo de la capacidad creadora y viceversa. Al organizar las experiencias en un producto creado por el niño —por ejemplo, el dibujo— las integra en un todo inseparable.
Pinta con la mano cerrada; todavía no tiene control visual de su movimiento. Se observa un trazo impulsivo e incontrolado. Inicialmente aparecen líneas rectas o ligeramente curvadas. Dibujos sin sentido: el niño no intenta reflejar la realidad, simplemente disfruta del proceso.
Hacia los 2 años y medio inicia un control global del movimiento. Empieza a controlar visualmente los trazos que ejecuta. Es capaz de flexionar el pulgar y comienza a hacer figuras circulares.
Hacia los 3 años y medio el niño empieza a dibujar de forma intencionada y pone nombre a sus garabatos. Es consciente de que es capaz de reproducir la realidad y lo indica nombrando lo que dibuja. Puede ocurrir que el dibujo no se reconozca y no se parezca al objeto que representa; la diferencia con la etapa anterior es la intencionalidad. En esta fase empieza a usar el color en los dibujos, que no tiene por qué corresponderse con la realidad.
Pintura de dedos: a partir del año se puede dejar que los niños pinten con los dedos usando pintura adecuada para dedos. Con menores de un año, mejor usar pinturas alimenticias como chocolate derretido o líquidos con colorantes alimentarios. Inicialmente el educador puede pintar solo el dedo o la mano del niño, pero a partir de los 18 meses se puede ayudar a los niños a estampar usando otras partes del cuerpo como el puño cerrado o los pies.
Pintura con pincel: a partir de los 3 años. Previo: explicar cómo se usa el pincel, cómo se limpia y dónde se deja. Con esta técnica se pueden emplear tres procedimientos: el chorreo, el goteo y el salpicado.
Pintura soplada: hay que preparar botes con pintura y añadir agua; untamos el pincel y dejamos caer gotas de diferentes colores (goteo). Posteriormente, con una caña se va soplando sobre las gotas y se observa cómo la pintura se expande y deja rastro.
Estampación: a partir de los 30 meses (2 años y medio). Se pueden usar diferentes elementos como tapones o sellos: frutas como la pera o la manzana, patatas, esponjas; también se pueden hacer estampaciones con plantillas de dibujos.
Teñido: consiste en teñir un soporte por medio de la absorción de pintura. Preparamos diferentes botes con agua y colorantes alimentarios o pigmentos; posteriormente introducimos el papel en el agua y este cambia de color.
