Portada » Lengua y literatura » Teatro del siglo XVI y la obra de Miguel de Cervantes: teatro renacentista, novelas y El Quijote
Aumento del público. Necesidad de un espacio específico. Surgen los primeros corrales de comedias en la segunda mitad del s. XVI.
La obra de Miguel de Cervantes es muy amplia y abarca todos los géneros. Se sitúa entre el Renacimiento y el Barroco, mezclando la educación humanista renacentista con una visión más moderna y crítica. Es considerado el creador de la novela moderna.
Cervantes reconocía que la poesía no era su mayor talento. Aun así, escribió poemas repartidos en su obra. Destaca Viaje del Parnaso.
No tuvo mucho éxito porque triunfaba Lope de Vega, que dominaba el teatro de la época. Escribió tragedias renacentistas como La Numancia y comedias como Los baños de Argel. Sus obras más destacadas son los entremeses (piezas breves, humorísticas y satíricas):
Cervantes cultivó todos los subgéneros narrativos, pero su importancia radica en haber creado la novela moderna.
Novela pastoril. Trata el amor entre pastores. Incluye relatos intercalados y poemas. Final abierto (prometió segunda parte que no publicó).
Escritas entre 1590 y 1612. Publicadas en 1613. Son 12 relatos cortos. Las llama “ejemplares” porque pretende que tengan enseñanza moral.
Personajes nobles. Situaciones poco realistas. Ejemplos: La española inglesa, La fuerza de la sangre, La ilustre fregona.
Ambientes cotidianos. Personajes marginales. Gran realismo descriptivo. Ejemplos: Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño, El licenciado Vidriera.
Mezcla de idealismo y realismo. Ejemplo: La gitanilla.
Novela bizantina. Aventuras y peregrinaciones. Publicada póstumamente.
Obra más importante de Cervantes y una de las más relevantes de la literatura universal.
Primera parte: 1605. Segunda parte: 1615.
La historia se organiza en tres salidas:
Idealista. Confunde realidad y ficción. Representa el mundo caballeresco.
Realista y práctico. Evoluciona y a veces se “quijotiza”.
Título: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. 52 capítulos. Tres salidas (las dos primeras completas aquí). Predominan las aventuras independientes. Muchos episodios intercalados (historias ajenas a la principal). Mayor mezcla de géneros: pastoril, sentimental, morisco, etc. Más acción que reflexión. Idealismo muy marcado. Final abierto (regresa a casa derrotado, pero puede continuar).
Protagonistas: Don Quijote — Sancho Panza. Parodia de los libros de caballerías. Mezcla de realidad y ficción. Uso del diálogo como elemento central. Evolución psicológica de los personajes. Humor y crítica social. Contraste idealismo (Quijote) vs. realismo (Sancho).
Título: El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha. 74 capítulos. Solo una salida (tercera). Mayor unidad narrativa (menos historias intercaladas). Los personajes conocen la fama del Quijote. Más reflexión y profundidad psicológica. Se atenúa el idealismo y aumenta el desengaño. Proceso de “quijotización” de Sancho y “sanchificación” del Quijote. Final cerrado: recupera la cordura y muere.
En la Segunda Parte, Don Quijote y Sancho sí van a Barcelona (no a Zaragoza). Allí es derrotado por el Caballero de la Blanca Luna. Se le obliga a abandonar la caballería durante un año. Regresa a su aldea. Recupera la cordura. Reniega de los libros de caballerías. Muere como Alonso Quijano. Así Cervantes cierra definitivamente la historia e impide continuaciones.
En 1614 aparece una falsa segunda parte escrita por Alonso Fernández de Avellaneda. Cervantes la menciona dentro de su propia Segunda Parte y la critica indirectamente. Decide cambiar el destino de su personaje (Barcelona en vez de Zaragoza) y refuerza el final cerrado para evitar nuevas continuaciones.
Se burla de los libros de caballerías. Convierte lo heroico en ridículo. Mezcla lo sublime con lo cotidiano.
Finge que la historia procede de un manuscrito árabe. Introduce al historiador ficticio Cide Hamete Benengeli. Crea distancia entre autor y relato. Aporta perspectivismo.
Los personajes han leído la Primera Parte. Comentan su propia fama. Reflexión sobre la ficción y la realidad.
Conversaciones constantes entre Quijote y Sancho. Permite mostrar diferentes puntos de vista y da profundidad psicológica.
Primera parte: idealista extremo. Segunda parte: más consciente de la realidad. Final: recupera la cordura.
Comienza totalmente realista. Poco a poco adopta rasgos idealistas (quijotización). Evoluciona junto a su señor.
La acción transcurre por caminos reales de España.
En la Primera Parte aparecen sobre todo: La Mancha, Sierra Morena.
En la Segunda Parte: Aragón — Barcelona (único gran núcleo urbano). También aparecen ventas, aldeas y el Toboso.
La historia sigue un orden lineal y cronológico. Dura aproximadamente un verano (unos tres meses). Termina con la muerte de don Quijote. Hay incongruencias temporales: se menciona la publicación de la Primera Parte (1605) y se alude al falso Quijote de Avellaneda (1614). El relato se interrumpe hasta el regreso y muerte de Alonso Quijano.
Aparece una gran variedad de personajes que reflejan la sociedad española. Los protagonistas son: Don Quijote y Sancho Panza.
Alonso Quijano, hidalgo que se convierte en caballero. Personaje cómico y anacrónico. Defiende libertad y justicia. Mezcla locura y sensatez. Quiere transformar la realidad para vivir aventuras. Evoluciona y al final recupera la cordura.
Escudero y complemento perfecto de don Quijote. Realista y práctico. Al principio no cree en fantasías. Acaba contagiándose del idealismo de su señor. Representa el sentido común y la fidelidad.
Nace como crítica a los libros de caballerías. Admite múltiples interpretaciones. Enfrenta idealismo (don Quijote) y realismo (Sancho). Ha sido considerada obra universal y convirtió a Cervantes en maestro de la narración.
