Origen de la salud pública en Chile: Está muy relacionado con la pobreza, la alta mortalidad infantil, las malas condiciones sanitarias y las luchas sociales. Antes de que existiera un sistema estatal fuerte, las respuestas venían desde la beneficencia, la caridad y las organizaciones de trabajadores.
Sociedades de socorros mutuos: Fueron una de las primeras formas de organización sanitaria y social. Nacieron entre trabajadores y artesanos para apoyarse mutuamente frente a enfermedad, invalidez o muerte, mostrando una primera forma de protección social.
Beneficencia y salubridad: Durante fines del siglo XIX, la atención estuvo dominada por la caridad privada y por juntas o consejos de beneficencia. Con el tiempo, el Estado comenzó a asumir más responsabilidades en higiene pública, vacunación y control sanitario.
Vacunación y medidas sanitarias: Aparecen como respuestas a epidemias y a la necesidad de proteger a la población. Esto marca el paso desde una lógica reactiva hacia una lógica más preventiva.
Estado asistencial: En las primeras décadas del siglo XX se empiezan a crear leyes e instituciones que reconocen que la salud no depende solo del individuo, sino también de condiciones sociales. Aquí surgen medidas como el seguro de enfermedad, la atención a trabajadores, la protección a la infancia y la medicina preventiva.
Reforma sanitaria de 1950: Fue un hito central porque permitió crear el Servicio Nacional de Salud (SNS). Esta reforma unificó varias instituciones dispersas y dio forma a un sistema público más organizado, con cobertura más amplia y con enfoque de salud pública.
Resultados del SNS: El Servicio Nacional de Salud fortaleció programas materno-infantiles, la atención rural y la medicina preventiva. Esto contribuyó a mejorar indicadores sanitarios importantes, especialmente la mortalidad infantil.
Reformas posteriores: Desde 1979 el sistema se reorganiza, se municipaliza parte de la atención primaria y se crean instituciones como FONASA, CENABAST e ISP. Más adelante surgen las ISAPRES, generando un sistema mixto entre lo público y lo privado.
Reformas de 2005 en adelante: Se consolidan cambios con el GES (Garantías Explícitas en Salud), la autoridad sanitaria, los derechos y deberes del paciente, y una mayor regulación del sistema. El enfoque comienza a hablar más de acceso, equidad y garantías explícitas.
Clase 7: Funciones y Modelos de Sistemas de Salud
Funciones de un sistema de salud: Incluyen la prestación de servicios, el financiamiento, la rectoría y la generación de recursos humanos y materiales. Estas funciones permiten que el sistema funcione de manera ordenada y sostenible.
Objetivos ideales de un sistema de salud: Debe ser universal, integral, equitativo, eficiente, flexible y participativo. Es decir, debería cubrir a toda la población, ofrecer distintos niveles de atención y responder a nuevas necesidades.
Modelo Bismarck: Nace en Alemania y se basa en un seguro social financiado por cotizaciones obligatorias de trabajadores y empleadores. El acceso a la salud depende de la afiliación al seguro, y el sistema suele combinar prestadores públicos y privados.
Características del modelo Bismarck: La salud se entiende como un derecho o bien protegido por el Estado, pero con participación importante de seguros y contratos con prestadores. Suele centrarse más en recuperar la salud que en la promoción y prevención.
Modelo Beveridge: Se origina en el Reino Unido y se financia principalmente con impuestos. El Estado es el gran garante del sistema, administra la cobertura y sostiene hospitales públicos con acceso universal.
Características del modelo Beveridge: Todos los ciudadanos acceden por su condición de tales, no por su empleo. Aunque puede haber algunos copagos o listas de espera, la lógica central es la universalidad y la equidad.
Modelo Liberal: Predomina en Estados Unidos y se organiza a partir del mercado y de seguros privados. La salud se concibe como un bien de consumo, por lo que el acceso depende mucho más de la capacidad de pago.
Consecuencias del modelo liberal: Produce mayor desigualdad y problemas de acceso, porque el Estado cumple un rol reducido. Puede existir cobertura pública para ciertos grupos, pero no una garantía universal fuerte.
Comparación general: Los modelos Bismarck y Beveridge se acercan más a una lógica de protección social, mientras que el modelo liberal deja la atención más expuesta al mercado. La diferencia principal está en quién financia, quién administra y quién accede.
Clase 8: Sistema de Salud en Chile y Enfoque de Derechos
Sistema de salud según la OMS: Es el conjunto de organizaciones, personas y acciones cuyo fin principal es promover, restaurar y mantener la salud. Además, debe responder a las expectativas de las personas y protegerlas financieramente frente a la enfermedad.
Sistema chileno mixto: Está compuesto por FONASA, que es el seguro público, e ISAPRE, que corresponde al sistema privado. Esto significa que coexisten dos lógicas de aseguramiento dentro del mismo país.
Rol del Ministerio de Salud: El MINSAL cumple la función rectora, es decir, define políticas, regula, coordina y supervisa el sector salud. No solo administra, sino que orienta todo el sistema.
Subsecretaría de Salud Pública: Se encarga de diseñar normas, planes y programas de promoción, prevención, vigilancia y control de enfermedades. Su rol está muy vinculado a la salud pública poblacional.
Subsecretaría de Redes Asistenciales: Organiza y articula la red de servicios de salud. También regula la calidad y complejidad de la atención, coordinando a los distintos organismos asistenciales.
Niveles de atención: El sistema se organiza en atención primaria, secundaria y terciaria. Esta estructura permite derivar a las personas según la complejidad del problema de salud.
Atención primaria: Es la puerta de entrada al sistema público. Se ubica cerca de donde viven las personas, tiene menor complejidad y mayor cobertura, y pone énfasis en promoción y prevención.
Atención secundaria: Atiende casos derivados desde la APS o urgencias cuando se necesita una complejidad intermedia. Normalmente ocurre en hospitales generales o centros de diagnóstico y tratamiento.
Atención terciaria: Aborda problemas de mayor complejidad, hospitalización especializada, urgencias complejas y tratamientos de alta tecnología. Requiere personal altamente especializado.
Enfoque de derechos: Las reformas del sistema incorporan la idea de que la salud debe estar garantizada con equidad, solidaridad, participación y protección financiera. Esto cambia la mirada desde la asistencia hacia la garantía social.
GES (Garantías Explícitas en Salud): Entrega garantías explícitas de acceso, oportunidad, calidad y protección financiera para problemas priorizados. Es una de las herramientas más importantes de la reforma sanitaria chilena.
Clase 9: Atención Primaria de Salud (APS)
Qué es la APS: Es un enfoque integral que busca mejorar la salud de las personas desde la promoción, prevención, tratamiento, rehabilitación y cuidados paliativos. Además, pretende hacerlo cerca del entorno cotidiano de la población.
Alma-Ata 1978: Fue la conferencia internacional que marcó el origen del enfoque moderno de la APS. Allí se reafirmó que la salud es un derecho humano y que los gobiernos deben garantizarla.
Declaración de Alma-Ata: Plantea que la salud no depende solo del sector sanitario, sino también de factores sociales, económicos y comunitarios. También destaca la participación de las personas en la planificación de su propia atención.
APS según Alma-Ata: Usa métodos y tecnologías simples, accesibles y apropiados para familias y comunidades. La idea es que la atención no sea lejana ni elitista, sino cercana y comprensible.
APS en Chile: Es la base de entrada al sistema de salud y se centra en acciones promocionales, preventivas, curativas y de rehabilitación. Atiende a las personas a lo largo de su ciclo vital.
Principios de la APS chilena: Incluye el centrado en el usuario, integralidad, continuidad, enfoque familiar, intersectorialidad, participación social y uso de tecnologías apropiadas. Todo esto refleja una visión más comunitaria y menos fragmentada.
Modelo de salud comunitario: Entiende a las personas como seres integrales, insertos en familias y comunidades, con necesidades biológicas, psicológicas y sociales. No ve al paciente como un caso aislado.
Enfoque promocional y preventivo: La APS busca anticiparse a los problemas de salud, fortalecer el autocuidado y mejorar las condiciones de vida. También trabaja con la comunidad para sostener esos cambios.
Importancia de la APS: Es clave porque resuelve gran parte de los problemas frecuentes, reduce derivaciones innecesarias y permite una atención más cercana y continua. Además, contribuye a la equidad sanitaria.
Clase 10: Programas de Salud en la APS
Qué son los programas de salud: Son intervenciones planificadas por el sistema para abordar problemas concretos de salud en grupos específicos. Pueden estar dirigidos a niños, adolescentes, adultos, personas mayores o grupos vulnerables.
Objetivo general: Mejorar la salud y la calidad de vida de la población mediante acciones concretas, organizadas y evaluables.
Prevención y promoción: Uno de sus focos principales es evitar que aparezcan enfermedades o complicaciones, además de fomentar estilos de vida saludables y entornos protectores.
Enfoque por curso de vida: Estos programas se diseñan según las necesidades de cada etapa vital. Por eso existen programas infantiles, de adolescentes, de adultos y de personas mayores.
Reducción de inequidades: Buscan que todas las personas tengan acceso a intervenciones eficaces, especialmente quienes están en situación de vulnerabilidad o riesgo.
Participación comunitaria: La comunidad no solo recibe atención, sino que también puede participar en la identificación de necesidades y en la planificación de acciones.
Uso eficiente de recursos: Al priorizar problemas frecuentes o de alto impacto, los programas permiten organizar mejor el trabajo sanitario y lograr mejores resultados.
Ejemplos de programas: Salud cardiovascular, programa de alimentación complementaria, salud infantil, Chile Crece Contigo y programa nacional de inmunizaciones.
Impacto en salud pública: Estos programas ayudan a prevenir enfermedades, disminuir complicaciones, mejorar la cobertura y fortalecer el vínculo entre los servicios de salud y la comunidad.