Portada » Diseño e Ingeniería » Propiedades y Métodos de Curado del Concreto Endurecido
El concreto en estado endurecido pasa por varias etapas que se deben tomar en cuenta para generar buenas propiedades dentro de este, que lo califican dentro de los estándares de calidad una vez que el concreto ha fraguado y comienza a ganar resistencia y endurecerse.
Cuando finaliza el proceso de fraguado, el concreto se torna rígido y comienza su proceso de endurecimiento y ganancia de resistencia en el tiempo. Dentro de las propiedades del concreto en estado endurecido, se cuentan como principales la resistencia y la durabilidad.
Tanto para las muestras de cilindros para compresión como para vigas que son usadas para el ensayo de módulo de ruptura, las probetas para ensayo deben elaborarse y curarse con el procedimiento definido en la norma relacionada con la elaboración y curado de especímenes de concreto. El concreto tiene la principal propiedad que se usa como parámetro de diseño y control de calidad.
Se define como el proceso de controlar y mantener un contenido de humedad y temperatura favorable en el concreto durante la hidratación de los materiales cementantes, de manera que se desarrollen en el concreto las propiedades adecuadas. En términos generales, existen formas de curar el concreto o grupos de métodos de curado como los siguientes:
Es la aspersión continua de agua por medio de rociadores o boquillas. Proporciona un buen mecanismo de curado para el concreto siempre y cuando la temperatura ambiente esté por encima de la congelación y la humedad relativa sea baja. En lo posible, el rociado debe ser continuo; si se hace de manera intermitente, el concreto puede secarse entre las aplicaciones de agua, generando ciclos de humedecimiento y secado que pueden causar agrietamientos superficiales.
Consiste en generar una capa de niebla artificial con atomizadores alrededor de los elementos que se pretenden cuidar a temperatura ambiente. Sin embargo, se requiere el uso de cámaras herméticas o espacios cerrados que limiten la pérdida de la niebla por evaporación.
Los componentes líquidos formadores de membranas de curado a base de parafinas, resinas, caucho dorado y solventes de alta volatilidad a temperatura normal se pueden usar para retardar o reducir la evaporación de la humedad del concreto. Son adecuados para proteger el concreto fresco una vez que se ha evaporado el agua de exudación, para prolongar el autocurado o también después del curado húmedo inicial. Estos líquidos se pueden aplicar con atomizador manual o con rociador mecánico, generalmente a una presión manométrica entre 5 y 7 kg/cm².
Existen otros métodos que aceleran la ganancia de resistencia a edad temprana; por ejemplo, la aplicación de serpentines de calentamiento, por medios eléctricos y el uso de rayos infrarrojos. Uno de los métodos más utilizados es la aplicación de rollos de polietileno (geomembranas) sobre la superficie del concreto, con el objeto de mantener la parte del agua de mezclado durante el periodo inicial de endurecimiento.
Es el procedimiento ideal para mantener al concreto saturado lo más posible con el fin de garantizar una correcta hidratación de los materiales cementantes. Sin embargo, por razones de espacio y manejo de los elementos, no es muy utilizado en volúmenes. La temperatura entre el concreto y el agua debe ser como máximo 11 grados Celsius para evitar que puedan causar agrietamientos.
El método elegido o la combinación de ellos dependerá de factores como: el tipo de mezcla y sus ingredientes, el volumen y la forma del elemento, las instalaciones de producción, la disponibilidad de elementos y materiales para la protección y el curado, la apariencia estética y los costos.
