Portada » Historia » Procesos de Descolonización y el Surgimiento del Tercer Mundo
El pueblo palestino comenzó a organizarse políticamente mediante la creación de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) en 1964. Inicialmente, la OLP recurrió a la lucha armada contra Israel, aunque posteriormente abandonó esa estrategia. En 1987 comenzó la Primera Intifada, una rebelión popular palestina contra la ocupación israelí. En 1993 se firmaron los Acuerdos de Oslo, que reconocían cierta autonomía palestina y creaban la Autoridad Nacional Palestina. Sin embargo, el conflicto no se resolvió. Las tensiones continuaron aumentando y surgieron nuevos enfrentamientos entre Israel y grupos islamistas como Hamás, especialmente en Gaza. Actualmente, el conflicto palestino-israelí sigue siendo uno de los principales focos de tensión internacional.
Tras la descolonización aparecieron numerosos Estados independientes en el mundo árabe. Muchos de ellos sustituyeron las antiguas monarquías apoyadas por Europa por repúblicas nacionalistas y autoritarias.
La descolonización del Magreb comenzó en los años cincuenta y afectó principalmente a Marruecos, Argelia y el Sahara Occidental.
África fue el continente que más tardó en completar su descolonización. Entre 1955 y 1975 la mayoría de las colonias africanas alcanzaron la independencia. El panafricanismo, que defendía la unidad y solidaridad entre los pueblos africanos, tuvo gran importancia en este proceso.
La mayoría de las colonias británicas lograron la independencia mediante acuerdos pacíficos con Reino Unido. El primer país en independizarse fue Ghana en 1957, bajo el liderazgo de Kwame Nkrumah. Otros países como Nigeria, Uganda o Sierra Leona siguieron el mismo camino. La excepción más importante fue Kenia, donde el movimiento guerrillero Mau-Mau protagonizó una guerra colonial contra los británicos. A pesar de la independencia, muchos países africanos sufrieron posteriormente guerras civiles y conflictos étnicos debido a las fronteras artificiales creadas durante el colonialismo.
La mayor parte de las colonias francesas alcanzaron la independencia alrededor de 1960. Francia intentó mantener la influencia mediante la llamada Comunidad Francesa, pero no logró frenar el nacionalismo africano.
El Congo obtuvo la independencia de Bélgica en 1960. Sin embargo, las empresas europeas continuaron controlando gran parte de la riqueza minera del país, lo que provocó una fuerte dependencia económica.
Portugal fue la potencia colonial que más tardó en abandonar África debido a la dictadura de Salazar. Los movimientos nacionalistas iniciaron guerras de guerrillas en Angola, Mozambique y Guinea-Bisáu. La situación cambió tras la Revolución de los Claveles de 1974 en Portugal, que aceleró la independencia de las colonias.
Los nuevos Estados independientes tuvieron que enfrentarse a graves problemas económicos, políticos y sociales. Entre los principales problemas destacaron:
Muchos de estos problemas estaban relacionados con las fronteras artificiales creadas durante el colonialismo.
El economista Alfred Sauvy creó el término “Tercer Mundo” para referirse a los países pobres y poco desarrollados surgidos tras la descolonización. Posteriormente comenzó a utilizarse la expresión Norte-Sur para diferenciar entre los países ricos y los países empobrecidos.
Aunque las colonias consiguieron la independencia política, muchas continuaron dependiendo económicamente de los países desarrollados. Esta situación recibe el nombre de neocolonialismo. La dependencia se manifestó de tres formas principales:
Como consecuencia, muchos países menos desarrollados quedaron atrapados en situaciones de pobreza y desigualdad.
