Portada » Biología » Principios Fundamentales de la Silvicultura y Manejo Sostenible de Ecosistemas Forestales
La silvicultura es la ciencia aplicada que rige el manejo sostenible de los ecosistemas forestales para la satisfacción de las demandas de la sociedad.
Las tendencias actuales evidencian un uso racional del bosque. Además, la sociedad demanda productos no tangibles o indirectos, como el uso recreativo o paisajístico. Aunque la obtención de productos sigue siendo relevante, se tiene cada vez más en cuenta la conservación. También es crucial considerar el objetivo social derivado del manejo de las masas forestales (educativo, generación de puestos de trabajo, fijación de la población rural).
Los bosques localizados en cabeceras de cuenca y en zonas de topografías abruptas requieren un régimen de intervenciones que mantenga fracciones de cabida cubierta elevadas. Las intervenciones silvícolas deben planificarse teniendo en cuenta el carácter protector del suelo.
Debido al gran interés paisajístico, se han potenciado infraestructuras asociadas a este uso.
Los montes son muy ricos en endemismos vegetales en situaciones de topografía abrupta, sustratos diversos o en altitudes elevadas de las sierras. Las intervenciones deben considerar esta riqueza. La presencia de estos endemismos a menudo coincide con grados de explotación antrópica altos. Son frecuentes arenales removidos, vías pecuarias, antiguas vías de saca de madera y zonas deforestadas por uso pascícola tradicional. En consecuencia, la no intervención puede implicar retrocesos en la expansión o dinámica de las especies.
Aprovechamiento de la madera integrado en una gestión sostenible, en contraposición a la creación de figuras de protección que han ignorado la historia y dinámica natural de las masas forestales.
El manejo forestal promueve el no abandono de las masas y la creación de una dinámica rural activa.
Describen el arbolado según su estado de desarrollo:
El agua puede encontrarse bajo distintas formas:
Contiene la totalidad de los elementos químicos conocidos, aunque solo un pequeño número forma parte del vegetal. Se distinguen:
El pH tiene una importancia enorme porque condiciona la existencia y labor de los microorganismos, la especificidad de los vegetales y la asimilación de ciertos elementos. El pH puede variar de forma natural (por encharcamientos o lavados que originan acidificación; o por secado/drenaje que conlleva un aumento del pH) o de forma artificial.
Las enmiendas calizas en suelos ácidos aumentan el pH. Asimismo, el pH se modifica a través del fuego. En definitiva, los pH alejados de la naturalidad no son favorables para la vegetación.
La existencia de montañas influye en las precipitaciones y, por ende, en la formación de masas forestales. Asimismo, influyen los vientos y la proximidad al mar, que condiciona la temperatura.
Conlleva modificaciones ambientales. Una baja presión atmosférica implica una modificación en la vegetación. Se retienen menos radiaciones solares, lo que aumenta las radiaciones ultravioletas, pudiendo aparecer fenómenos de enanismo. A mayor altitud, menor temperatura (gradiente vertical: -0,65 ºC cada 100 m). Posibilita lluvias de relieve, ya que las montañas retienen las nubes (gradiente: +7% cada 100 m). Cualquier espacio tiene un espectro de altitudes en el cual puede situarse.
Es el ángulo que forma la ladera con la horizontal. Origina un ángulo de incidencia de las radiaciones solares más o menos intenso. La erosión es mayor cuanto más pendiente tenga el terreno (causada por lluvia o nieve). Esto deriva en la evolución del suelo debido a arrastres y drenajes. Respecto al contenido de agua, cuanto mayor sea la pendiente, mayor será el drenaje, por lo que estos suelos estarán más secos que los suelos llanos.
Es la orientación del suelo con respecto a los puntos cardinales:
El suelo recibirá distinta radiación según su orientación. Los suelos de umbría son más ácidos, con menos temperatura, más humedad, menor exposición solar y menor humificación. Los de solana presentan características contrarias.
Existe una relación entre altitud y latitud: a mayor altitud y menor latitud, podemos encontrar suelos con las mismas características.
Las masas forestales no solo se interrelacionan entre ellas, sino que también se relacionan con los animales. Las relaciones más importantes son:
El conjunto de los factores ecológicos define la mayor o menor fertilidad de un lugar. La gestión silvícola estará condicionada por la fertilidad de la estación. Para evaluar esta fertilidad se puede:
Un suelo es fértil cuando tiene los nutrientes necesarios para el desarrollo de la vegetación. En función de las necesidades del suelo, las especies se denominan:
Las especies frugales pueden vivir en suelos fértiles, pero no ocurre al contrario.
Se pueden analizar:
Para medir la fertilidad de la estación o calidad del sitio, se utilizan dos métodos principales:
Los bosques desempeñan múltiples funciones esenciales para la sociedad y el medio ambiente:
