Portada » Diseño e Ingeniería » Optimización de Procesos Industriales: TPM y Gestión Logística Avanzada
El TPM o Mantenimiento Productivo Total es una metodología de gestión cuyo objetivo primordial es maximizar la eficiencia de los equipos productivos durante todo su ciclo de vida. Esta filosofía se fundamenta en la implicación de todo el personal de la empresa y busca prevenir proactivamente averías, defectos y accidentes, eliminando pérdidas y fomentando una cultura de mejora continua.
El mantenimiento autónomo se implanta de forma progresiva mediante siete pasos estratégicos, los cuales permiten al operario adquirir un mayor conocimiento y control técnico sobre su equipo:
La estructura del TPM se sostiene sobre ocho pilares fundamentales que garantizan su eficacia operativa:
El despliegue del TPM en una organización se desarrolla a través de cinco etapas principales:
La unidad de carga se define como el conjunto formado por la mercancía y el soporte (como el palet o contenedor) que la agrupa, permitiendo su manipulación, almacenamiento y transporte como una sola entidad. Su implementación estratégica facilita las operaciones logísticas, reduce drásticamente los tiempos de manipulación, minimiza los daños en los productos y optimiza el aprovechamiento del espacio tanto en el almacén como en el transporte. Ejemplos habituales incluyen:
La previsión de la demanda consiste en estimar con precisión la cantidad de productos que serán necesarios en el futuro, basándose en datos históricos, tendencias del mercado y otros factores exógenos que influyen en el consumo. Es un elemento crítico en la gestión de inventarios, ya que permite una planificación robusta de la producción y el aprovisionamiento, reduciendo costes operativos y evitando tanto las roturas de stock como el exceso de inventario (sobrestock).
El stock de seguridad es el volumen adicional de inventario que se mantiene en reserva para mitigar situaciones de incertidumbre, tales como variaciones inesperadas en la demanda o retrasos imprevistos en la cadena de suministro. Su función principal es garantizar el nivel de servicio al cliente y asegurar la continuidad del proceso productivo, evitando paradas técnicas y problemas derivados de la carencia de materiales.
El aprovisionamiento periódico es un sistema de gestión de inventarios donde los pedidos se realizan en intervalos de tiempo fijos. En este modelo, se revisa el nivel de existencias en cada periodo y se ajusta la cantidad solicitada según la demanda prevista. Aunque es un sistema de fácil aplicación y control, suele requerir la existencia de un stock de seguridad robusto para cubrir posibles fluctuaciones durante el plazo de entrega.
El almacén moderno tiene como misión principal garantizar el suministro ininterrumpido de materiales para la producción o distribución. Sus objetivos clave son:
Las actividades dentro del almacén aseguran un flujo de materiales eficiente, siguiendo esta secuencia lógica:
Los almacenes se clasifican según diversos criterios estratégicos:
Los equipos de manutención son los medios técnicos utilizados para el movimiento de mercancías. Entre los más destacados se encuentran:
Estos equipos permiten ejecutar las operaciones de forma segura, ergonómica y altamente eficiente.
