Portada » Biología » Mecanismos de Respiración y Digestión en el Reino Animal
La respiración en los animales se divide en dos niveles fundamentales:
El intercambio de gases ocurre por difusión, donde los gases pasan de un medio de mayor presión parcial a uno de menor presión a través de una superficie respiratoria. Esta superficie debe cumplir tres requisitos esenciales:
Esta condición es propia de animales poco evolucionados como poríferos, cnidarios y platelmintos. Su funcionamiento se basa en:
Son expansiones blandas y muy vascularizadas que se encuentran fuera del cuerpo. Surgen por la necesidad de captar más oxígeno ante la baja concentración de este en el agua y su diferencia de densidad respecto al aire. Estas estructuras aumentan la superficie de intercambio y permiten mover el agua. Sin embargo, son vulnerables, aunque algunos animales pueden replegarlas para protegerlas de depredadores. Ejemplos: Anélidos marinos, algunos crustáceos y moluscos gasterópodos.
A diferencia de las externas, estas se encuentran dentro del cuerpo o protegidas por estructuras (como el opérculo en los peces), lo que las resguarda de depredadores. En este caso, el animal debe forzar al agua a pasar por ellas para obtener oxígeno.
Las branquias son muy eficientes gracias a su ramificación. El agua pasa por los arcos branquiales, luego por los filamentos y finalmente por las lamelas branquiales, que son láminas muy finas que ofrecen una máxima superficie de absorción.
Boca (O2) → Branquias → Capilares sanguíneos → Células (donde se cambia el O2 por CO2) → Branquias de nuevo → Salida por el opérculo (CO2).
Consiste en el intercambio de gases a través de la piel. Para ello, la piel debe ser fina, permeable a los gases, carecer de protección externa y estar muy vascularizada. Es característica de platelmintos, anélidos terrestres (lombrices) y anfibios. Estos animales suelen ser pequeños para mantener una gran superficie corporal en relación con su volumen.
Es propia de insectos, arácnidos y miriápodos. En este sistema, el aire sigue un camino directo desde el exterior hasta cada una de las células, sin necesidad de que la sangre intervenga en el transporte de gases:
Utiliza órganos en forma de saco adaptados para la vida terrestre. Existen dos variantes principales:
Propio de los poríferos (esponjas). Realizan una digestión intracelular utilizando células especializadas llamadas coanocitos, que tapizan su interior. Estas células poseen flagelos que filtran el agua para retener el alimento, el cual es digerido por los lisosomas.
Propia de cnidarios (medusas) y platelmintos. Poseen una cavidad interna donde se digiere el alimento con un orificio único que funciona como boca y ano. Realizan una digestión mixta: comienza de forma extracelular en la cavidad (mediante enzimas) y se completa de forma intracelular.
Es el sistema del resto de los animales. Se caracteriza por una digestión extracelular y por estar regionalizado, dividido en: boca, faringe, esófago, estómago e intestino.
