Portada » Geografía » Mapa y evolución de la industria en España: distribución regional y ejes de desarrollo
(+30: País Vasco, Comunidad de Madrid, Cataluña) (16–30: Comunidad Valenciana) (8–15: Asturias, Cantabria, Baleares) (4–7: Galicia, Navarra, La Rioja, Andalucía, Comunidad de Murcia, Canarias) (-4: Castilla y León, Aragón, Extremadura, Castilla-La Mancha).
El interior del país presenta una escasa industrialización por la baja densidad de población y la ausencia de tradición industrial. Desde que comienza la industrialización en España se advierte una polarización que se acentúa en los años sesenta, a pesar de la política de desarrollo industrial basada en los Planes de Desarrollo que pretendían corregir los desequilibrios regionales.
En la periferia la situación fue contraria. En Barcelona, con la presencia de una burguesía emprendedora, comienza la industria textil; Madrid contaba con condiciones favorables por su condición de capital y la existencia de Reales Fábricas. La expansión por la costa mediterránea se debió, en parte, al encarecimiento del suelo industrial. La mejora en las comunicaciones desembocó en la aparición de ejes de desarrollo.
El modelo polarizado comenzó a variar en los años ochenta debido al encarecimiento del suelo en las áreas industrializadas, al incremento de los costes y al déficit de infraestructuras. Frente a estos factores, la descongestión industrial y la búsqueda de nuevos emplazamientos se ofrecieron como soluciones.
A esto contribuyó la mejora del transporte y las comunicaciones, la mayor accesibilidad a los mercados y las medidas de atracción puestas en práctica por los gobiernos regionales. Todo ello propició un proceso de difusión espacial, que actualmente se está produciendo en forma de ejes.
El mapa refleja la trayectoria de los procesos de ocupación del espacio. Sus rasgos principales son:
Por tanto, podemos decir que, básicamente, la situación no es muy diferente entre Madrid, Barcelona y el interior peninsular, aunque en los últimos años han aparecido factores nuevos que han modificado el mapa de industrialización desde 1975.
Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante y Vizcaya.
La industria en Andalucía muestra un estancamiento respecto a las provincias litorales y a Madrid.
En cuanto al número de personas ocupadas, ocupa el primer lugar Sevilla, y las que menos ocupación industrial presentan son Huelva y Almería.
Las características que presenta Andalucía son las siguientes:
Las principales industrias son agroalimentarias, repartidas por todo el territorio andaluz. Otras actividades importantes son la automovilística, la aeronáutica y la industria química. La mayoría de las empresas industriales son pequeñas, ya que las grandes han desaparecido o se han reducido considerablemente. Esto las hace poco competitivas al no incorporar innovaciones tecnológicas.
La distribución espacial de la industria en España refleja grandes contrastes, tanto en el número de personas ocupadas como en la producción obtenida o en las inversiones de capital que deben realizar las empresas (compra y renovación de maquinaria e instalaciones, adquisición de materias primas, pago de salarios, etc.).
Esta desigual localización se basa en la presencia de factores que atraen a las empresas a determinados territorios: buenas comunicaciones, recursos naturales, abundancia de mano de obra y capacidad de consumo, cultura empresarial, etc. Las grandes concentraciones industriales están en Barcelona y Madrid. Les siguen algunas provincias como Zaragoza, País Vasco, Valencia, Alicante y Sevilla. Por el contrario, la menor industrialización corresponde a los dos archipiélagos y a parte de las provincias interiores.
El mapa refleja la trayectoria de los procesos de ocupación del espacio. Sus rasgos son: Madrid y Barcelona como centros de la industria; declive de los espacios tradicionales de la industria; espacios industriales en expansión; ejes de desarrollo industrial; y los espacios de industrialización escasa. Por tanto, podemos decir que, básicamente, la situación no es muy diferente en cuanto a Madrid, Barcelona y el interior peninsular, aunque en los últimos años han aparecido factores nuevos que han modificado el mapa de industrialización desde 1975.
