Portada » Educación Artística » Invisalign y aparatos removibles en ortodoncia: alineadores, elementos activos y pasivos, y las 6 claves de Andrews
Invisalign: nueva metodología para corregir malposiciones dentarias utilizando una serie completa de férulas plásticas invisibles hechas en secuencia y a la medida del paciente. Gracias a la ingeniería tridimensional y a partir de diseños virtuales, se confecciona la férula mediante sistema CAD/CAM. La primera férula reproducirá la malposición presente en la boca del paciente, haciendo una progresión hasta llegar a la última, que será la posición ideal de la cavidad. Entre la primera y la última hay férulas intermedias con diferentes milímetros entre ellas, buscando movilizar las piezas malposicionadas de forma progresiva. Se clasifica como ortodoncia amovible; solo es aplicable en apiñamientos leves y ligeras malposiciones en el sector anterior en individuos de Clase I dentaria y esquelética. Aquellos que tengan Clase II o III no se le aplicará. El material que se utiliza para los alineadores invisibles o retenedores suele ser material termoplástico, como acetato estilo o el poliuretano semielástico.
Elemento pasivo: transmiten la fuerza generada por los elementos activos a las estructuras anatómicas a mover, o bien usan las fuerzas generadas por las propias estructuras anatómicas.
Elemento activo: se deforma el material para generar fuerzas que causarán movimiento dentario u óseo que se desea hasta conseguir la posición ideal. La fuerza generada es transmitida a las estructuras anatómicas mediante los elementos pasivos.
Aparato funcional: es un dispositivo que tiene principalmente función ortopédica (actúa sobre los huesos y músculos), pero también ortodóntica (ejerciendo fuerzas físicas sobre la dentición). Su mecanismo de acción consiste en modificar la funcionalidad del sistema muscular y/o óseo, alterando la dirección/posición o la intensidad de las fuerzas musculares. El objetivo es crear una situación muscular y ósea ideal para el desarrollo del maxilar y las piezas dentarias, así como corregir malposiciones óseas y dentarias. Se usan para corregir Clase II, Clase III y maloclusiones verticales y horizontales con componente óseo.
El diagnóstico en ortodoncia es fundamental para describir la patología que padece el paciente y para establecer y definir las metas del tratamiento ortodóntico. Todo diagnóstico comienza por una historia clínica (anamnesis, examen clínico y exámenes complementarios). Es imprescindible hacer una historia clínica médica y dental detallada, para conocer la situación actual y valorar los aspectos hereditarios.
