Portada » Latín » Historiografía Latina y la Obra de Tito Livio: Claves y Contexto
El género historiográfico se encarga de narrar los hechos más importantes de la política y la sociedad a lo largo del tiempo, con la intención de que no se olviden, de exaltarlos o de enseñarlos a las generaciones futuras. Esta idea existía en la Antigüedad grecorromana, aunque la forma de entender la historia era diferente a la actual.
Hoy en día se busca la objetividad y la verdad, pero en la Antigüedad la historia no siempre tenía ese objetivo; muchas veces servía para enseñar valores, hacer propaganda política o presentar los hechos de forma más atractiva. Por eso, más que una ciencia, se consideraba un género literario.
A diferencia de los griegos (como Heródoto), que eran curiosos y se interesaban por otras culturas, los romanos no buscaban conocer lo desconocido, sino dejar constancia de su propia grandeza.
Tito Livio escribió una obra monumental que narra la historia de Roma desde su fundación hasta el año 9 a. C. Originalmente formada por 142 libros, hoy conservamos:
El resto de la obra se conoce únicamente a través de resúmenes llamados periócas. La estructura sigue un orden cronológico anual, abarcando desde la monarquía hasta la República, incluyendo hazañas de héroes, invasiones y conquistas en Oriente.
Al no tener experiencia directa en la política o la guerra, Livio se basó en fuentes literarias anteriores, como los analistas romanos (Fabio Píctor, Valerio Antias) y el historiador griego Polibio. Su estructura es analística (organizada por años), donde cada periodo detalla magistrados, hechos políticos y conflictos bélicos.
Su obra posee un marcado carácter nacionalista y globalizador. Livio idealizaba el pasado, considerándolo una época de virtudes frente a un presente corrupto. Su objetivo era pedagógico: que los ciudadanos recuperaran las costumbres que hicieron grande a Roma.
