Portada » Geografía » Gestión de Recursos Hídricos e Impacto Ambiental en el Medio Natural
El agua es un elemento esencial para la vida y tiene una gran influencia sobre los distintos componentes del medio natural. Sus funciones principales se dividen en:
El agua es un recurso fundamental tanto para la vida humana como para las actividades económicas. Por ello, históricamente los asentamientos humanos se han situado cerca de ríos o fuentes de agua.
Los recursos hídricos son el conjunto de aguas disponibles para el consumo humano y las actividades económicas.
La principal fuente de agua es la precipitación. En España, el agua disponible procede de:
Se distinguen dos tipos principales de uso:
El consumo por persona es elevado, aunque en los últimos años ha disminuido.
Es la diferencia entre el agua disponible y el agua consumida. En España solo queda disponible el 32% del agua de lluvia, y de ese porcentaje se aprovecha menos de la mitad. Aunque el balance global es positivo, existen grandes desequilibrios territoriales:
También se producen pérdidas por sistemas de riego poco eficientes y fugas en las tuberías (15,4%). Además, el cambio climático podría reducir los recursos hídricos entre un 20% y un 22% hacia el año 2060.
Son infraestructuras destinadas a captar, almacenar, transportar, tratar y depurar el agua.
La gestión del agua en España está regulada por la Ley de Aguas.
Gestionan los recursos hídricos y las necesidades de cada cuenca hidrográfica.
Coordina los planes de cuenca y cumple la Directiva Marco del Agua de la UE. Sus objetivos son:
La actividad humana provoca problemas ambientales como la sobreexplotación de recursos, la contaminación y la destrucción de ecosistemas. Desde la década de 1970, España ha desarrollado políticas ambientales. La Constitución reconoce el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado.
El desarrollo sostenible busca satisfacer las necesidades actuales sin comprometer las de las generaciones futuras. Incluye:
La atmósfera es esencial para la vida porque regula la temperatura, protege de radiaciones solares y permite la respiración. Sin embargo, la actividad humana ha alterado su composición natural.
Se produce cuando se introducen sustancias nocivas en cantidades superiores a las que la naturaleza puede absorber. Las fuentes principales son el tráfico, las industrias y las centrales térmicas. Sus manifestaciones incluyen:
Situada en la estratosfera, protege de la radiación ultravioleta. Su deterioro se debió al uso de CFC (clorofluorocarburos). El Protocolo de Montreal (1987) logró limitar su uso, permitiendo una recuperación lenta de la capa.
Es el aumento de la temperatura media global por el incremento de gases de efecto invernadero (CO₂, metano). Consecuencias:
Soluciones:
La gestión de residuos se basa en la economía circular: prevención, reutilización y reciclaje.
Respecto a la biodiversidad, esta disminuye por la destrucción de hábitats y el cambio climático. Las soluciones pasan por detener la pérdida de especies y recuperar las amenazadas.
Para conservar ecosistemas valiosos, el Estado establece diferentes figuras de protección:
Es la principal red ecológica de la Unión Europea. Incluye:
España destaca por ser uno de los países con mayor superficie integrada en esta red, sumando además figuras internacionales como las Reservas de la Biosfera (UNESCO) y los Humedales del Convenio Ramsar.
