Portada » Otras materias » Fundamentos del Aprendizaje Motor: Fases y Aplicación Didáctica
La primera cuestión que podría surgir es: ¿qué es el AM? Ruiz (2014), citado por Guillamón y cols. (2018), establece que el AM es el conjunto de procesos asociados a la práctica que producen cambios en la competencia motriz del individuo, permitiéndole realizar un movimiento apropiado para alcanzar un objetivo.
Considerando otras definiciones, el AM presenta las siguientes características principales:
Ahora bien, cuando un alumno se dispone a aprender una habilidad motriz específica, como el lanzamiento a canasta, ¿qué fases atraviesa hasta conseguir aprenderlo?
En esta fase, el alumno comprende la tarea motriz propuesta y tiene los primeros contactos con esta, aunque con falta de fluidez en su ejecución. Otra característica es que, normalmente, el número de ejecuciones correctas es bajo, incluso en condiciones de ejecución y entorno estables. Esto sucede dado que el alumno aún no comprende algunos aspectos significativos de la tarea (por ejemplo, encesta pocas canastas en situación de tiro libre sin presión).
Los puntos a seguir para ofrecer una buena aplicación práctica en esta fase son:
Esta fase es la más utilizada en la primera etapa de la ESO, ya que no se profundiza en el aprendizaje de las habilidades motrices específicas.
En la segunda fase se produce una mejora de la ejecución, eliminando errores de la etapa anterior, dando lugar a ejecuciones más fluidas y próximas a lo deseado. El alumno conoce mejor la tarea motriz y se optimiza la capacidad de procesamiento de la información, el control del movimiento y la anticipación. En este caso, el número de ejecuciones correctas es alto en condiciones estables (por ejemplo, un porcentaje alto de aciertos en tiro libre).
Como aplicaciones prácticas, además de las comentadas anteriormente, se debe destacar:
Esta fase se hace más notable en 4.º de ESO y Bachillerato, aunque será en el ámbito extraescolar donde culminará.
Llegados a esta fase, el gesto ha sido automatizado y el número de ejecuciones correctas es alto, incluso en condiciones de ejecución y entorno inestables. El alumno prestará menos atención a la ejecución y más a las modificaciones del entorno (oponente, objetivo, etc.). Es capaz de encestar un alto porcentaje de lanzamientos en situación real de juego.
Como aplicaciones prácticas hay que destacar:
Esta fase se suele dar en los alumnos más destacados, dadas sus características físicas y/o por la práctica extraescolar de deportes institucionalizados. Pero, ¿qué variables serán determinantes en el AM?
