Portada » Biología » Fundamentos de Farmacia Cosmética y Dermatológica: Productos, Tratamientos y Cuidado de Heridas
Producto cosmético es toda sustancia o mezcla destinada a ser puesta en contacto con las partes superficiales del cuerpo humano (epidermis, sistema piloso y capilar, uñas, labios y órganos genitales externos) o con los dientes y las mucosas bucales, con el fin exclusivo o principal de limpiarlos, perfumarlos, modificar su aspecto, protegerlos, mantenerlos en buen estado o corregir los olores corporales.
Todo instrumento, dispositivo, equipo, programa informático, implante, reactivo, material u otro artículo destinado por el fabricante a ser utilizado en personas, por separado o en combinación, con alguno de los siguientes fines médicos específicos:
Productos destinados a la limpieza del cabello y del cuero cabelludo. Deben dejar el cabello flexible, suave, brillante y fácil de peinar, deben conferir al cabello un buen aspecto, sin electricidad estática, y no deben modificar el pH del cuero cabelludo.
Actúan a dos niveles:
Son lesiones lineales de la piel de longitud variable (0,5-10 cm) y anchura no superior a 5 mm, de superficie ligeramente adelgazada y hundida. Su aparición es común en el abdomen, los muslos, las nalgas, las caderas, el busto y los brazos.
Pueden originarse por varios motivos, como el embarazo, cambios bruscos de peso o cambios hormonales.
Se utilizan para mejorar la plasticidad y elasticidad del tejido cutáneo e incluso para lograr una cierta disminución de las zonas afectadas.
Las sustancias más usadas en la actualidad como despigmentantes son: ácido kójico, ácido azelaico, ácido fítico, hidroquinona, etc.
Al ser aplicados sobre la superficie de la piel, la atraviesan y, en la epidermis, desactivan a la tirosinasa. Esta es la enzima indispensable para la transformación de la DOPA (precursores de la melanina) en melanina; su inactivación conduce a una disminución de la elaboración de melanina. Este proceso químico es conocido como “blanqueamiento de la piel”.
Para evitar que se produzca la repigmentación de las manchas, debe protegerse del sol la zona tratada de la piel durante y después del tratamiento, mediante un filtro solar de alto factor de protección o cubriendo la zona con ropa.
La hidratación de la piel es fundamental para mantener su función barrera y protectora. El nivel óptimo de agua puede mantenerse o restaurarse utilizando dos mecanismos diferentes:
Están destinados a conservar el estado del tejido de la piel en las condiciones anatómicas y funcionales. Al nutrir, se restituye a la piel aquellas sustancias que están en déficit. Se utilizan para pieles envejecidas, y su actividad debería manifestarse en la dermis, principal blanco del envejecimiento.
La eficacia de estas sustancias a nivel epidérmico es conocida, pero a nivel dérmico es difícil de demostrar.
Consiste en mantener las condiciones locales óptimas de humedad y temperatura que favorecen activamente la cura de la úlcera por presión. Sus beneficios incluyen:
Se utilizan apósitos como los hidrogeles, entre otros.
