Portada » Ciencias sociales » Evolución Histórica y Social de la Infancia: De la Invisibilidad a los Derechos
La niñez era vista como una etapa poco diferenciada de la adultez. Existían altos niveles de mortalidad infantil, enfermedades y trabajo infantil. Los niños eran considerados “adultos pequeños” más que sujetos con necesidades propias. Había poco afecto familiar, en parte por la alta probabilidad de muerte temprana, y eran comunes las familias numerosas.
Se transforman las formas de crianza con mayor control de impulsos y nuevos hábitos. Aparece una visión más afectiva y emocional, priorizando el vínculo familiar y el bienestar del niño. La infancia comienza a verse como una etapa clave para el desarrollo humano.
Los niños pasan a ser considerados dentro de una lógica económica: la educación se ve como una inversión y la crianza se liga al “capital emocional”. Decidir tener hijos se vuelve un acto más racional.
Antes existía preocupación por la falta de población; hoy, la inquietud se centra en el envejecimiento y la baja natalidad, transitando de familias grandes a familias pequeñas.
A inicios del siglo XX, surgen ideas de protección estatal influenciadas por el Marxismo (denuncia de la explotación) y el Liberalismo (búsqueda de niños sanos para el progreso). Se crean leyes de menores, tribunales e instituciones (orfanatos, reformatorios), consolidando la “doctrina de protección”, donde el niño es visto como objeto de control.
Gran cantidad de niños sin familia tradicional, fundamentales en la formación de la identidad popular, tema destacado por Gabriel Salazar.
Se busca entender la infancia desde sus propias experiencias mediante enfoques como la Psicohistoria (Erik Erikson) y la Pedagogía Negra (Alice Miller).
Se estudian los “sujetos invisibles” mediante el relato oral, demostrando que la infancia influye directamente en la identidad y conducta adulta.
Son ideas, creencias e imágenes compartidas sobre la infancia que determinan cómo vemos, tratamos y diseñamos políticas para los niños. No son fijas, cambian con el tiempo.
Desde el niño como propiedad (Antigüedad) hasta el niño como sujeto de derecho (Siglo XX) y la niñez digital (Siglo XXI), destacando la Convención sobre los Derechos del Niño (1989).
Se distinguen la infancia hiperrealizada (tecnología), la infancia desrealizada (pobreza/exclusión) y las infancias diversas (migrantes, indígenas).
Sexo (biológico) vs. Género (construcción social). La identidad de género se forma desde los primeros años de vida (0-6 años).
La familia, la escuela y la sociedad actúan como agentes que reproducen o transforman estereotipos de género.
Los estereotipos (niños: fuerza/liderazgo; niñas: cuidado/delicadeza) generan desigualdades en las oportunidades de aprendizaje. Aunque Chile cuenta con un marco legal sólido (Ley Zamudio, Ley de Identidad de Género, Ley 21.430), persiste una brecha en la aplicación real.
Debe detectar sesgos, generar espacios inclusivos, promover la participación libre y adaptar materiales para trabajar con la diversidad de infancias.
