Portada » Psicología y Sociología » Evolución de la Teoría de Sistemas y Cibernética: De Wiener a Luhmann
Para Wiener, la cibernética es el control y comunicación en máquinas y animales; con comunicación se refiere a la transmisión de información controlada por un feedback (retroalimentación). Esta palabra proviene del término griego kybernetes (timón), lo cual se vincula directamente con la idea de control.
Este desarrollo conceptual lleva posteriormente a la creación de las computadoras, dispositivos que procesan y realizan cálculos con la información. Aquí aparece, junto a Von Bertalanffy, el concepto de autorreproducción: la computadora aumenta constantemente su capacidad de cálculo. Sin embargo, esta tiene un límite en el hardware; cuando se procesa más información de la que es posible manejar, surge una “paradoja matemática”. Un problema en el pensamiento paradojal es algo que pertenece al ámbito de la pregunta. Esto se soluciona a partir de la reducción de complejidad y la simplificación. En fin, la cibernética es el control y comunicación de máquinas y animales, donde la comunicación es el flujo de información a través de un feedback. A partir de la cibernética, se crean las computadoras.
Luhmann entiende al ser humano como un sujeto contingente, que está en el «aquí y ahora», por lo que posee múltiples opciones. El problema radica en que, entre esas opciones, puede actuar de manera irracional y no se puede predecir su conducta debido a la multiplicidad de alternativas. Luhmann retoma la idea de Spencer sobre el entorno compuesto por el medio ambiente, pero en lugar de otros organismos, lo define por el sistema social y le agrega al ser humano irracional; el entorno es, por definición, más complejo que el sistema.
Dentro del sistema aparece el ser humano racional que tiene dos opciones: la información fluye de manera dicotómica binaria. Se denomina a las personas “cajas negras” que tienen dos opciones enlazadas por una red (1/0). Si uno quiere tomar una decisión por fuera de esas dos, surge un problema y aparece el concepto llamado irritabilidad.
El problema generado por la irritabilidad del entorno se soluciona reduciendo la complejidad. Al simplificar, comprendemos e igualamos la complejidad del entorno hasta que este se vuelve nuevamente más complejo. Este fenómeno ocurre porque el entorno es intrínsecamente más complejo que el sistema social.
Spencer creó la teoría organicista, teniendo como objeto de estudio a la sociedad y la relación de esta con la tecnología. Además, la teoría organicista se ubicaría dentro del Darwinismo Social, ya que es una teoría de base biológica.
Para armar su teoría, Spencer toma dos leyes fundamentales:
Esta ley remite a la idea de la creación del mundo y del universo (el Big Bang): un movimiento de materia y energías que, al detenerse (por ejemplo, al explotar una estrella), crean los planetas. La disciplina que estudia estos movimientos es la física-química, explicada mediante la matemática.
Esta ley remite al Darwinismo Social, una teoría sociológica que explica la supervivencia del más apto. Sostiene que el ser vivo que no logre adaptarse al entorno no logra evolucionar y, por lo tanto, desaparece. Así, se explica el origen de la vida como un proceso de adaptación al medio ambiente.
Spencer sostiene que la sociedad es un gran organismo vivo que se construye por diferenciación con un entorno. Este entorno sería el medio ambiente y otros organismos vivos. Por otro lado, afirma que el organismo vivo sobrevive si responde a los estímulos del entorno, manteniendo el equilibrio y evolucionando. Aquí aparece el concepto de homeostasis (equilibrio).
Por ejemplo, en la ciudad de Pompeya entró en erupción un volcán situado a su lado. Ante esto, la sociedad no pudo responder a los estímulos del entorno ni mantenerse en equilibrio. Por lo cual, no progresó y desapareció.
Spencer plantea su teoría basándose en la sociedad que observaba (la sociedad inglesa de Gran Bretaña), pensándola como una sociedad perfecta que, en realidad, no existe. Sin embargo, se presentan problemas en su perspectiva: Spencer sostiene que todo debe funcionar bien dentro del organismo vivo para responder al entorno. Pero esta explicación no coincide con la realidad, ya que toda sociedad tiene algún problema; siempre habrá una parte del organismo que no funcione correctamente, impidiendo el equilibrio total. Es decir, la teoría de Spencer no prevé una disfuncionalidad.
Además, Spencer tenía una mirada positivista. El positivismo elimina los valores y, al eliminar todo juicio de valor, también elimina el valor moral. Por lo tanto, Spencer estaría «extirpando» los problemas de la sociedad. Por ejemplo: si hay pobreza, la solución radical sería eliminar a los pobres.
Von Bertalanffy busca desarrollar una nueva filosofía próxima al campo de la filosofía de la ciencia: una nueva perspectiva epistemológica y general del conocimiento. Llama a su propuesta perspectivismo o concepción organísmica.
La desarrolla sobre la base de dos críticas principales:
Von Bertalanffy propone una mirada más compleja y totalizadora que incluye lo externo y lo interno:
Para acercarse a la ciencia, Bertalanffy utiliza la filosofía de Nietzsche, quien sostiene que la relación con el mundo es pasional e irracional, rompiendo con la primacía de la conciencia y acercándose más al cuerpo, eliminando elementos metafísicos.
La teoría supone que, si los aviones se desplazan en línea recta a una velocidad x entre determinados puntos, la información brinda una regularidad. Gracias a esto, podemos suponer dónde estará el avión en el futuro y atacar en ese punto. Esta capacidad de suponer el futuro se llama previsibilidad.
En ambos casos, hay un aumento de información que reduce las posibilidades y la incertidumbre, otorgando un mayor nivel de control.
Una planta emisora manda la señal de programas de cable; la señal rebota en un satélite y es enviada a una parabólica receptora, que distribuye la señal a las casas y vuelve a la emisora. Existe un doble nivel de información:
Si el cálculo es incorrecto y se yerra al satélite, la señal no llega. Cuando esto ocurre, la parabólica receptora envía un feedback del fallo a la planta emisora. Gracias a este feedback y a un servomecanismo, la antena se mueve y corrige el error. El error aparece aquí como incertidumbre o falta de información certera.
La cibernética de Wiener y la Teoría de Shannon se relacionan estrechamente. Ambos eran ingenieros y en ambas teorías aparece un feedback que se autocorrige mediante el uso de la información. Al igual que Shannon desarrolló avances en telecomunicaciones durante la Segunda Guerra Mundial, Wiener desarrolló su teoría en el contexto bélico. Shannon también reducía la información al código binario, de la misma manera que Wiener reduce la complejidad de la información cuando ocurre una paradoja matemática.
