Portada » Magisterio » Estrategias para la Toma de Decisiones Grupales Eficaces
Todos los procesos anteriormente descritos ponen de manifiesto la necesidad de tomar una serie de precauciones para evitar errores en la toma de decisión grupal y, a su vez, favorecer los potenciales efectos positivos que se deriven de la misma con respecto a las decisiones individuales.
Además de las recomendaciones realizadas por Janis (1982) para prevenir el pensamiento de grupo, se han planteado una serie de técnicas para conducir los grupos con el fin de evitar los sesgos generados por el pensamiento de grupo y la influencia normativa.
Esta técnica, que debe su nombre al oráculo de Delfos (Dalkey, 1967), fue inicialmente desarrollada para la realización de estudios prospectivos a partir de la reunión de expertos. Pretende mejorar la toma de decisiones grupales mediante los siguientes elementos:
Tanto los objetivos como la aplicación de esta técnica se extienden a diversos temas y campos; aunque es necesario cumplir con una serie de requisitos para garantizar su éxito: tiempo suficiente, habilidad para cumplimentar los cuestionarios y alta motivación. El procedimiento utilizado se basa en los siguientes pasos:
Consiste en determinar el objetivo de trabajo, formular preguntas adecuadas en función de las personas que van a decidir e identificar la información que se necesita y el modo de integrarla posteriormente en la organización.
La elección de los, potencialmente, mejores participantes se realizará en base a su experiencia y cualificación, respetando los siguientes criterios:
En el primer cuestionario se realizan preguntas generales y de carácter abierto sobre los aspectos más relevantes del tema en cuestión. Es importante no transmitir ninguna intencionalidad. Las ventajas de este procedimiento con respecto a otro tipo de técnicas residen en que: los participantes tienen tiempo para reflexionar, no se producen discusiones prematuras, no existe presión, se mantiene el anonimato y permite la participación de personas de procedencia variada.
En primer lugar, las respuestas son clasificadas a partir de la elaboración de una serie de categorías que son mutuamente excluyentes y que recogen todos los elementos aportados. Posteriormente, cada una de las categorías es transformada en una frase corta y clara, que será el componente principal del segundo cuestionario, en el cual se pedirá a los participantes que muestren la importancia de las ideas planteadas, otorgando puntuaciones desde diez (máxima importancia) hasta uno (mínima importancia).
Tras el análisis del segundo cuestionario, se elabora un tercer cuestionario, donde se informa a los participantes del resultado de la votación y se vuelve a pedir una nueva valoración. Por último, se realiza un informe donde se resumen los resultados obtenidos, que constituyen el producto final de la decisión. Dicho informe será remitido a cada uno de los participantes y a los responsables del estudio.
La técnica del grupo nominal, creada por Delbecq y Van de Ven, se basa en reuniones estructuradas donde se integran el trabajo individual y el grupal. El procedimiento pretende conducir la toma de decisión grupal, garantizando una participación equitativa, permitiendo una ponderación equilibrada de las ideas e incorporando un sistema de agregación para ordenar las distintas alternativas. Las fases son las siguientes:
