Portada » Economía » Estrategias de Operaciones y Gestión Eficiente de la Cadena de Suministro
Se logran eficiencias considerables a medida que los directivos integran la cadena de suministro. El ciclo de los materiales, que ocurre entre organizaciones separadas y a menudo independientes, puede generar importantes problemas de gestión e ineficiencias. El éxito de esta gestión comienza con un acuerdo mutuo sobre objetivos, continúa con la confianza mutua y finaliza con culturas organizativas compatibles.
La optimización local, los incentivos y los grandes lotes distorsionan la información en la cadena de suministro, lo cual, sumado a la información imprecisa, genera el efecto látigo. El efecto látigo ocurre cuando las fluctuaciones de los pedidos aumentan progresivamente al transmitirse desde minoristas a mayoristas y, finalmente, a fabricantes. Estas fluctuaciones «látigo» incrementan los costes de inventario, transporte, envío y recepción, y a su vez, disminuyen el servicio al cliente y la rentabilidad; un sistema de suministros bien gestionado debe basarse en la realidad de la demanda.
La estrategia de procesos es un enfoque de organización para transformar recursos en bienes y servicios. Su objetivo es encontrar una forma de producir bienes y servicios que satisfagan las necesidades del cliente y las especificaciones del producto dentro de las restricciones de coste y de gestión. El proceso tendrá un efecto a largo plazo en la eficiencia y flexibilidad de la producción, así como en el coste y la calidad de los bienes producidos.
Lograr la personalización en masa requiere capacidades operativas excepcionales, siendo esenciales el diseño modular, una programación eficaz y una rápida producción. Estos elementos influyen en las diez decisiones de dirección de operaciones. La producción contra pedido, donde se fabrica para órdenes reales en lugar de previsiones, disminuye los inventarios, pero intensifica la presión en la programación y en la cadena de suministro.
Las empresas pueden encontrar ventajas competitivas en cualquiera de las estrategias. Enfocándose al volumen y a la variedad, se puede dar lugar a una reducción de costes y proporcionar rapidez de respuesta al mercado.
La gestión de inventario es fundamental, ya que las empresas deben conseguir un equilibrio entre la reducción de costes mediante la disminución del inventario y la satisfacción del cliente, evitando interrupciones de producción o roturas de stock. No se puede lograr una estrategia de producción a bajo coste sin una buena gestión de inventarios.
Hacia mediados de los 60, con un entorno estable, la preocupación se centraba en la estructura formal. En 1965 nace la estrategia empresarial, enfocada al largo plazo y al estudio de oportunidades y amenazas. A partir de los 70, la inestabilidad del entorno impulsó el desarrollo de conceptos estratégicos.
Existen dos enfoques: el jerárquico (la producción apoya la estrategia de negocio predefinida) y el de generación de ventajas (la producción inspira la estrategia mediante el desarrollo de recursos y tecnología).
Se logra a través de tres vías principales:
Buscan determinar la mejor ubicación de la maquinaria, despachos y centros de servicio para facilitar el flujo de materiales, personas e información.
