Portada » Psicología y Sociología » Estrategias de Intervención y Diferenciación en Trastornos del Lenguaje Infantil
¿Qué tipo de intervención debemos realizar para mejorar la capacidad lingüística en niños que provienen de entornos de privación sociocultural?
Los objetivos de la intervención que debemos realizar pueden ser diversos: preventiva, correctiva, estimuladora y optimizadora. Además, la intervención en el lenguaje se apoya simultáneamente en múltiples modelos diferentes:
La intervención tendrá que depender de la situación diagnóstica y las competencias observadas en el niño. Los materiales deberán estar centrados en el análisis del problema y guiados por los objetivos operativos de la intervención. Deben estar adaptados a las características y necesidades emocionales del niño, además de ser motivadores y cercanos, y deben promover una utilidad inmediata en los contextos de interacción lingüística del niño.
También debemos determinar las situaciones (contextos) de intervención, se planificará el tiempo y evaluaremos el programa de intervención.
El problema en niños con privación sociocultural es el uso de un código restringido, lo que está directamente relacionado con el contenido del lenguaje, es decir, con su desarrollo léxico o vocabulario. Aunque otros componentes están afectados, la prioridad se centra en la recuperación de este componente, ya que la pragmática no suele estar tan gravemente alterada.
Se recomienda la instrucción de vocabulario más elaborado, con el fin de que puedan realizar reflexiones más elaboradas y descontextualizadas, necesarias para integrarse en un contexto escolar.
¿Qué es el retraso del lenguaje?
Es una cronopatía que se caracteriza por mantener usos lingüísticos propios de niños de menor edad (cognitiva), existiendo una diferencia significativa entre el nivel de desarrollo esperado en función de su capacidad cognitiva y su capacidad lingüística manifiesta. Este déficit lingüístico no puede ser debido a malformaciones o déficits sensoriales o neurológicos, o a cualquier otra alteración o patología. En estos niños, el lenguaje y su evolución no se muestran alterados, simplemente demorados respecto al desarrollo normativo. El RL es una alteración evolutiva que debe manifestarse de forma temprana (entre los primeros 18 meses y los 4 años), y aunque puede extenderse en el tiempo, tiende a desaparecer a lo largo del periodo escolar, si bien sus consecuencias, si no han sido intervenidas adecuadamente, pueden afectar a todo el desarrollo personal y escolar del niño.
¿Cómo diferenciar una dislalia de un retraso leve del lenguaje, cuando solo el componente fonológico está afectado?
En niños con dislalias, los problemas del habla están siempre referidos a un fonema o grupo específico de fonemas. El niño no tiene problemas para la articulación de palabras largas o complejas, en función de su estructura silábica, siempre y cuando no contengan los fonemas afectados.
En los niños con retraso del lenguaje, independientemente de que aún puedan existir varios fonemas que no están adquiridos, se observan, además, los procesos de simplificación de sílabas y palabras. Por lo que en el retraso del lenguaje observamos un habla menos precisa a nivel fonológico.
Por lo tanto, la diferencia fundamental se centra en los Procesos de Simplificación Fonológica (PSF). Estos PSF no están presentes en la dislalia. Las dislalias se caracterizan por ser problemas fonéticos, frente a los retrasos del habla que podemos categorizarlos como fonológicos.
¿Qué son las dificultades de los sonidos del habla?
Cualquier dificultad, o combinación de dificultades, en la percepción, la producción motora o la representación fonológica de los sonidos del habla o de segmentos del habla que altera la producción de los fonemas. El origen de los DSH puede ser de naturaleza orgánica o funcional. Los trastornos orgánicos se pueden deber a una causa motora, neurológica, estructural, perceptiva o sensorial. Sin embargo, gran parte de estos trastornos son funcionales, idiopáticos, sin una causa clara determinada.
¿Cuál es la diferencia entre los problemas fonéticos y fonológicos?
Los trastornos fonéticos son problemas relacionados con la producción motora de los sonidos del habla, que impiden la correcta articulación de los fonemas. Se manifiestan como distorsiones, adiciones, omisiones o sustituciones de algún fonema.
Los problemas fonológicos son producidos por déficits cognitivos en la percepción y/u organización de los sonidos del habla. No existen problemas para reproducir o imitar los sonidos, pero sí a la hora de utilizar los programas fonológicos que representan las palabras. Generalmente se manifiestan a través de la simplificación de los patrones fonológicos de las palabras.
¿Qué es el Trastorno del Lenguaje?
Es un trastorno del neurodesarrollo, intrínseco, que se manifiesta a través de un problema grave del lenguaje y la comunicación y que va más allá del mero retraso en la adquisición de las estructuras del lenguaje. Es un trastorno persistente, con pronóstico reservado, ya que suele presentar una evolución lenta y atípica, incluso bajo la intervención adecuada. Aunque afecta principalmente al componente lingüístico, puede, y suele, ir asociado a otros problemas cognitivos y del desarrollo. El principal problema en su caracterización es que se trata de un trastorno que presenta una gran heterogeneidad, con sintomatologías muy diferentes entre casos, y es dinámico, ya que, además, esta sintomatología puede ir cambiando a lo largo del tiempo.
Explica algunas características y la evolución de la morfosintaxis, más frecuente, en niños con Trastorno del Lenguaje.
Esta suele ser la principal área afectada, con un desarrollo muy lento y atípico. Las características más comunes incluyen:
En los casos más graves puede haber una ausencia total de elementos gramaticales (agramatismo), aunque en general se caracterizan por presentar una evolución lenta y atípica, ya que no siguen el patrón de desarrollo característico en esta área.
¿Cómo diferenciar un Trastorno del Lenguaje de un niño con un Trastorno del Espectro Autista?
Un niño con Trastorno del Lenguaje tiene interés por los otros, en compartir sus intereses y actividades con los demás, e intenta comunicarse mediante gestos u otros sistemas alternativos. Además, puede mantener una buena interacción social a través de la comunicación no verbal, sobre todo en edades tempranas. Muestran una atención compartida y entienden las situaciones sociales en que se encuentran, cuando no es necesario el lenguaje oral. En resumen, los niños con Trastorno del Lenguaje muestran preocupación por las emociones y sentimientos de los demás y comprenden el entorno social, con el que interactúan de una forma más o menos adecuada, aunque poco a poco las limitaciones lingüísticas podrán afectar a su capacidad de comunicarse.
Sin embargo, en los niños con Trastornos del Espectro Autista, este interés por los otros y esa alta intención comunicativa no está presente, no sintiéndose tampoco especialmente atraído por los sistemas no verbales.
¿Qué es la disfemia?
Se trata de un trastorno funcional del habla, que afecta al ritmo articulatorio del discurso, caracterizado por la frecuente repetición o prolongación de los sonidos, sílabas o palabras, o por frecuentes dudas o pausas que interrumpen el flujo rítmico del habla. Estas interrupciones se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, y manifestaciones de miedo y/o ansiedad. Estas manifestaciones pueden ser intermitentes en el tiempo o mostrarse solo en determinados contextos.
Esta dificultad no puede ser producida por anomalías o déficits funcionales de los órganos articulatorios. No existe un patrón único y puede afectar a individuos de todas las edades y condición social. Aunque se pueda dar en ambos sexos, esta es más frecuente en varones y se considera la existencia de cierta predisposición genética.
Define brevemente qué es el mutismo selectivo.
El mutismo selectivo es un trastorno de ansiedad, relacionado con el miedo social, que hace que el individuo que lo padece sea incapaz de hablar en determinados contextos o con personas desconocidas. Se produce una disminución, o incluso una desaparición, de la capacidad del habla en dichos contextos, circunstancias o ante personas ajenas al círculo más cercano. Esta aparente falta de capacidad para hablar solo debe darse en dichas circunstancias o situaciones, ya que, en otros contextos, o con los allegados con los que el niño se siente seguro, el niño debe haber desarrollado el habla con normalidad.
¿Cómo diferenciar un Trastorno del Lenguaje de un niño con Mutismo Selectivo?
El Trastorno del Lenguaje es independiente del contexto: el niño con TL tiene problemas para usar el lenguaje oral en todas las situaciones, también en los contextos familiares y con sus allegados. En el TL, sus problemas son graves y constantes, y no ha tenido ninguna fase ni momento de habla normal.
Sin embargo, los niños con Mutismo Selectivo, en casa, desarrollan su lenguaje con normalidad. Es al salir de estos contextos familiares, donde el niño se siente seguro, cuando su habla cesa. Además, los niños con mutismo presentan ansiedad y miedo ante las situaciones sociales, que no suelen estar presentes en los niños con Trastorno del Lenguaje.
¿Qué tienen en común la disfemia y el mutismo selectivo?
Su origen: no son alteraciones del lenguaje en sí mismas, sino de su manifestación social. Estos problemas no son causados por dificultades asociadas al desarrollo del lenguaje, sino que son la consecuencia de trastornos de ansiedad o miedo, que hacen que el niño tenga un pobre ajuste con su entorno social.
Debemos destacar que en estos niños no existe causa orgánica alguna, ni defecto, ni retraso en su desarrollo lingüístico o en los componentes del lenguaje.
En resumen, en ambos problemas la dificultad se encuentra en el ajuste social y emocional del niño con su entorno. Por lo tanto, aunque la sintomatología es lingüística (principalmente en el habla o su manifestación), esta no está causada por limitaciones o alteraciones del lenguaje de los niños. En los dos es esencial reforzar la parte emocional con tal de mejorar estas dificultades, como crear un ambiente cálido y tranquilo en el que se puedan sentir seguros.
Define brevemente qué es la disfonía funcional infantil.
La disfonía funcional infantil es la alteración o distorsión de las cualidades acústicas de la voz. Las alteraciones pueden afectar a la frecuencia, la intensidad, el timbre o la duración, o una combinación de estas variaciones, y presentar distintas intensidades.
Se manifiesta en forma de ronquera, pérdida de agudos e intensidad vocal, y también está acompañada de molestias en la garganta, sequedad o picor. Esta no es fruto de una alteración orgánica ni malformaciones congénitas, sino que es producto de una hiperfunción vocal, debido al mal uso de la voz. Este mal uso está asociado a hábitos erróneos, ansiedad y/o excitabilidad. Se desarrollan de forma progresiva, aunque sus manifestaciones más agudas pueden ocurrir de forma intermitente.
¿Cuál es la diferencia entre un pictograma y un ideograma?
Los pictogramas son los símbolos que representan a las palabras a través de dibujos esquematizados, con una similitud física al concepto que pretenden representar, por lo que el objeto representado puede ser reconocido en el pictograma, al menos a un nivel esquemático.
El ideograma es una evolución de estos pictogramas, que se simplifican y se abstraen a un conjunto limitado de líneas en las que ya no es posible un reconocimiento visual del objeto. Se trata, por lo tanto, de dibujos abstractos que no son directamente reconocibles, sino que representan al objeto a un nivel más abstracto y simbólico. El problema de estos ideogramas es que no es posible su reconocimiento directo, aunque tienen la ventaja de ser más sencillos de escribir, y requieren de estudio para su aprendizaje.
Explica brevemente qué es la velocidad de denominación y por qué se cree que está relacionada con la lectura.
Es el tiempo que tarda el niño en nombrar estímulos (dibujos, letras o números) presentados de forma visual. Es el segundo mejor predictor en edades tempranas de la capacidad lectora. Se cree que esta habilidad implica una combinación de procesos visuales seriados, que incluyen la capacidad de inhibir los estímulos anteriores. Esta habilidad implica identificar rápidamente los estímulos visuales, siendo después capaz de acceder a su nombre en los almacenes de memoria y pronunciación.
Está relacionada con la lectura porque se considera que estos procesos son similares a los que se producen durante la lectura, especialmente por la ruta visual. Consiste en reconocer una serie de estímulos visuales secuenciales que deben ser transformados en una serie de palabras con significados. Los niños han de responder de forma rápida a estímulos seriados, similares a la lectura: atención, percepción, Memoria a Corto Plazo (MCT), acceso léxico y procesos de coordinación motora. Forma parte de la capacidad lingüística expresiva del niño.
¿A qué es debida la confusión de letras simétricas, en espejo, como b y d?
El cerebro, cuando debe enfrentarse a la tarea de reconocer las letras y no disponer de un área específica, recicla un área que inicialmente se había dedicado al reconocimiento de las caras, en la región ventral, occipito-temporal.
El problema de utilizar esta área es que en esta zona el cerebro originariamente aprendió que los rostros son simétricos y que una persona es la misma, aunque vea el lado derecho o el lado izquierdo de su cara. Cuando esta área del cerebro es «reciclada» y utilizada para reconocer las letras, inicialmente puede presentar este defecto, es decir, considerar la simetría como una regla válida para identificar las letras, identificando así la ‘d’ y la ‘b’ como una misma letra. Poco a poco, el cerebro aprenderá que esta simetría no es propia de las letras y desaparecerá esta dificultad.
¿Qué procedimiento se ha mostrado más eficaz para tratar y compensar la dislexia?
Debemos recordar siempre que la lectura es la unión entre el conocimiento fonológico (ser capaz de aislar y manipular los sonidos que configuran el lenguaje oral) y el conocimiento alfabético (la identificación de las diferentes letras del alfabeto). Durante la adquisición de la lectura, nuestro cerebro vincula ambos tipos de conocimiento, es decir, empareja cada letra con un sonido (Principio Alfabético).
Los niños que tienen dificultades con la lectura, por lo tanto, mostrarán sus problemas en alguna fase de este emparejamiento: en el desarrollo de la conciencia fonológica, la identificación de la letra, o en el emparejamiento correcto del sonido con la letra.
Así, las intervenciones más adecuadas con niños disléxicos suelen estar centradas en el desarrollo de estas habilidades fonológicas (aislar e identificar sonidos) y su emparejamiento con los símbolos gráficos que los representan, en lo que denominamos Reglas de Conversión de Grafema en Fonema (RCGF).
En la actualidad, existen muchas herramientas informáticas que ayudan a desarrollar estas habilidades fonológicas de lectura, aunque pueden usarse igualmente otros métodos más tradicionales basados en fichas y juegos con los sonidos y las letras.
