Portada » Tecnología » Especificaciones Técnicas del Hilo Esmaltado, Aislamiento y Equipos Esenciales para Bobinado
El hilo esmaltado es fundamental en la fabricación de bobinas y devanados. Sus propiedades clave son:
Los hilos esmaltados se clasifican por su diámetro, a diferencia de los conductores convencionales, que se distribuyen por su sección en milímetros cuadrados.
Suelen fabricarse con barnices de poliéster, poliuretano o polieterimida. El espesor del esmalte se define según su tensión de ruptura y se clasifica en tres grados (1, 2 y 3). Cuanto mayor sea el grado, mayor es el grosor del esmalte y la tensión de aislamiento.
Indica la temperatura máxima a la que puede trabajar el aislante durante 20.000 horas. Si se trabaja a menor temperatura, aumenta la vida útil del conductor. Los valores térmicos más comunes son: 90, 105, 130, 155, 180, 220 y 250 °C.
Mide la capacidad del conductor para unirse a otros materiales mediante soldadura. Se expresa con el tiempo (s) y la temperatura (°C) necesarios. Ejemplos: 2,0 s/390 °C, 0,3 s/370 °C, 0,2 s/390 °C.
El hilo esmaltado se vende por peso (kg), no por longitud, aunque los fabricantes suelen indicar cuántos metros contiene aproximadamente 1 kg.
Representa la oposición del conductor al paso de corriente eléctrica. Se expresa en S/m y se da para una temperatura de referencia, normalmente 20 °C.
Es el valor en voltios al cual el esmalte del conductor se deteriora por perforación o ruptura del aislamiento.
Los materiales aislantes en máquinas eléctricas tienen la función de aislar los bobinados entre sí y del chasis metálico. Se clasifican en sólidos (rígidos o flexibles) y líquidos.
Se mide en milímetros. Las láminas flexibles varían entre 0,1 y 3 mm, mientras que los materiales rígidos pueden tener varios centímetros de grosor.
Se expresa en kV/mm y determina la tensión máxima que puede soportar el material antes de perder sus propiedades aislantes.
Es la temperatura máxima de trabajo que soporta el material sin perder sus propiedades. Se identifica con el número de grados (por ejemplo, clase 130, clase 180, etc.).
Se presentan en láminas de papel, cartón o materiales similares, y se emplean para aislar los devanados entre sí dentro de una máquina eléctrica.
La aplicación de resinas o barnices sobre los devanados tiene como objetivos:
La impregnación puede realizarse mediante distintos procedimientos:
Consisten en bandas de algodón o materiales sintéticos de uno o varios centímetros de ancho que se enrollan sobre las bobinas o devanados para mejorar el aislamiento y la protección mecánica.
El encordado de los devanados se realiza una vez instaladas todas las bobinas y conexiones eléctricas, asegurando que las espiras queden firmes y estables.
El técnico bobinador utiliza herramientas de distintos tipos (mecánicas y eléctricas). Aunque muchas son comunes, existen otras específicas del oficio, necesarias para fabricar, montar y reparar bobinas.
Son las máquinas destinadas a fabricar las bobinas de los devanados de motores, transformadores u otros equipos eléctricos.
Dispositivos que mantienen la tensión del hilo constante durante el proceso de bobinado, evitando roturas o irregularidades.
Son elementos preformados que sirven para dar forma y tamaño uniformes a las bobinas o grupos de bobinas.
Antes de realizar las conexiones eléctricas, es necesario retirar el esmalte aislante de los conductores, operación que se efectúa con una máquina especial de pelado.
Herramientas de corte utilizadas para recortar materiales aislantes flexibles con exactitud. Pueden ser de guillotina o cuchilla giratoria.
