Portada » Psicología y Sociología » Entrenamiento Militar Riguroso: La Disciplina Extrema como Pilar de la Formación Castrense
Recientemente, las noticias sobre el maltrato hacia los reclutas en las entidades castrenses han sido un tema muy controversial en varios países de América. Fuentes informativas han afirmado que al menos 100 reclutas renuncian cada mes debido a estas causas. Podría argumentarse que este mecanismo disciplinario, aunque duro, es un método que busca la máxima preparación del cadete.
Nuestro país se encuentra lleno de personas que desconocen por qué se aplica este tipo de formación a los cadetes. Ante esta situación, una gran parte de la población está en debate, e incluso, culpa al gobierno por no tomar cartas en el asunto y no aplicar sanciones drásticas a los involucrados. De esta controversia nace la siguiente interrogante: ¿Considera usted al castigo como un mecanismo disciplinario válido en la formación castrense?
Frente a esta situación, pienso que este mecanismo ayuda al recluta a estar bien formado ante cualquier acontecimiento, porque la obligación del ejército es formar jóvenes reclutas capaces y competentes. A continuación, ampliaré mis argumentos, los cuales podrían sorprender a muchos.
En primer lugar, creo que este mecanismo ha tenido resultados positivos a lo largo del tiempo, porque cumple, de manera exclusiva, su rol de institución para formar y capacitar jóvenes reclutas.
Gracias a esto, las instituciones castrenses son capaces de formar reclutas adaptados ante cualquier situación o acontecimiento que pueda llegar a suceder. También esto ayuda a que el cadete esté preparado para soportar el dolor y aprender a recibirlo, como reza el dicho: «El entrenamiento debe ser tan duro, que el combate sea un relajo».
En segundo lugar, existen muchas ventajas de este mecanismo disciplinario aplicado a los cadetes, de las cuales solo mencionaré dos de ellas:
En síntesis, considero que el ejército cumple con su función, ya que gracias a este método los jóvenes han podido afrontar situaciones difíciles en las cuales estaba en juego su vida. Por ello, pido encarecidamente a los medios y a las personas que reconsideren su postura sobre este tipo de formación castrense, a menudo catalogada como abuso.
Asimismo, considero que los jóvenes deben conocer desde la institución lo que es el dolor, ya que es de gran importancia ante cualquier acontecimiento que ocurra en cualquier momento. Es fundamental que las personas entiendan que estos jóvenes se juegan la vida al ir a zonas de peligro, y si no están bien formados, podrían perder la vida fácilmente al momento de pelear.
En consecuencia, es necesario que todos los jóvenes reclutas pasen por este tipo de mecanismo disciplinario. Si no se cumple con lo ya expuesto, continuaremos reiterando este punto hasta que se comprenda que, gracias a esta formación, muchos ciudadanos pueden estar tranquilos en sus hogares, sin el temor de que estos peligros les afecten.
