Portada » Diseño e Ingeniería » Diseño de Suelos y Plantación: Preparación, Riego Subterráneo y Labores Previas
Estudio edafológico para poder diseñar en cuanto a la elección del patrón, marcos de plantación y la red de riego (distancia entre goteros y caudal). La textura del suelo es muy importante para hacer un buen diseño del riego.
Se describen todos los horizontes (hz.) del suelo; a partir de esta descripción se determina la profundidad efectiva del suelo, la homogeneidad de los horizontes, la estructura y la textura. Esto nos permitirá decidir cuáles son las operaciones de preplantación necesarias para ese suelo y también las técnicas de manejo del mismo. La descripción química de cada horizonte informará sobre la necesidad de realizar enmiendas o correcciones. La descripción biológica permitirá detectar si existe algún cultivo o zona susceptible a la aparición de patógenos y decidir, por ejemplo, desinfección o no plantar en ese suelo. Al hacer la descripción del suelo no se debe mezclar el suelo de diferentes partes de la parcela (sector riego).
Si había una plantación anterior hay que realizar un amanque o desbroce. Otras actuaciones:
En la instalación del riego subterráneo van las tuberías principales que salen del equipo de riego y luego las tuberías subterráneas secundarias y ramales, aproximadamente a 50-60 cm para que queden protegidas de la maquinaria. Lo más recomendable es que las tuberías pasen por debajo de los caminos; si no, ante una avería puede ser necesario levantar algún árbol. A continuación se realizan las zanjas o tuberías de drenaje y las obras civiles relacionadas con accesos, electrificación, etc.
A partir del estudio de suelo se decide si hay que hacer abonado o enmiendas cuyo objetivo es establecer o modificar en profundidad las características químicas apropiadas para el desarrollo de los árboles. Hay que tener en cuenta que, una vez plantado, no se realizan operaciones en profundidad más allá de 15-20 cm (profundidad de laboreo).
Cuando hablamos de enmiendas nos referimos principalmente a:
Recordar que todo esto solo se realiza si lo indica el estudio del suelo. No aplicamos N porque es muy móvil. Gracias al análisis foliar, estas enmiendas, que son costosas, se reducen y se aplica fertirrigación cuando la planta lo demanda.
En función de la parcela se puede decidir realizarlas. Su objetivo es facilitar el desarrollo radicular de los árboles: airear, incorporar correctamente el abonado aplicado, eliminar piedras, terrones y raíces.
Las labores profundas que pueden ser necesarias son: desfonde, subsolado por banda y cabaliones. Recordar que las raíces no están solo debajo del tronco sino también en su horizontal.
Voltea y entierra hasta ~60 cm. Realizar con el suelo un poco húmedo (un mes antes de gradeo). Utilizar vertedera; limpiar tras arrancar la anterior plantación. No suele comprarse porque es muy caro y solo se utiliza una vez.
Remueve y agrieta hasta ~80 cm (no voltea). Se trabaja en suelo seco para que agriete; no sirve para limpiar restos de una anterior plantación.
En suelos arenosos no es necesaria labor profunda porque no requieren aireación, salvo en caso de arranque y nueva plantación.
Después de las labores profundas se realizan las labores complementarias (25-30 cm de profundidad). Normalmente se hace con grada de discos (a veces con una vertedera pequeña). Si se ha realizado desfonde (vertedera grande), con el pase de grada se iguala y alisa el terreno; si se ha subsolado (el subsolador no entierra abonos), en esta fase se entierran los abonos aplicados.
Si el análisis biológico indica algún problema sanitario podemos optar por no plantar o realizar un tratamiento. Al hablar de fatiga del suelo o problemas de replantación nos referimos a problemas sanitarios (no nutricionales), principalmente hongos y nematodos. La desinfección del suelo requiere cuidado: ¡son productos contaminantes y caros y suelen necesitar autorización previa! También podemos cambiar el cultivo y plantar una especie no sensible a los nematodos.
Marcar dónde van a ir las plantas.
Operaciones típicas:
Realizar tras tener perfectamente aireado el suelo con subsolador o desfonde, si ha hecho falta.
Las dimensiones del hoyo dependen del tipo de planta, del sistema radicular y del terreno.
Fechas clásicas: finales de noviembre – 15 de diciembre (otoño; es la mejor fecha) y del 1 al 15 de febrero (primavera).
El lugar ideal para mantener la planta es el vivero; hay que protegerla del frío y la deshidratación. Para plantar se retira la bolsa en la que viene. Un vivero tarda aproximadamente 2-3 años, por tanto hay que pedir con tiempo.
