Portada » Medicina y Salud » Diagnóstico Oncológico Moderno: Patología, Medicina Nuclear y Tecnologías de Imagen Molecular
La oncología requiere un enfoque multidisciplinario. El patólogo tiene la responsabilidad fundamental de proporcionar un diagnóstico histopatológico preciso (el estándar de referencia).
El informe patológico completo debe incluir:
Para estandarizar estos reportes, se utilizan guías internacionales, principalmente los protocolos del College of American Pathologists.
El patólogo también es el encargado de establecer la estadificación patológica basada en el sistema TNM.
Las neoplasias se clasifican en benignas (sin potencial metastásico) y malignas (con capacidad de invasión y diseminación). Su nomenclatura se basa en el tejido de origen:
La patología está entrando con fuerza en la era digital y virtual, explorando intensamente el uso de microscopios digitales, escáneres de laminillas y la realización de estudios transoperatorios (ETO) a distancia mediante telepatología.
Los biomarcadores (o marcadores tumorales) son productos moleculares que ayudan en el diagnóstico, pronóstico, monitorización y diseño de tratamientos personalizados contra el cáncer. Ninguno es 100% específico o sensible, por lo que se prefiere usar paneles combinados.
Las principales técnicas analizadas son:
El documento incluye una tabla con marcadores específicos, entre los que destacan:
La citología es un método de diagnóstico rápido, económico y de mínima invasión cuyo rendimiento depende de la correlación clínica y de estudios de imagen. Actualmente, se complementa con pruebas moleculares para identificar mutaciones específicas en órganos como la tiroides, el páncreas o el pulmón.
Para unificar los reportes y orientar la conducta clínica se utiliza este sistema, que divide los hallazgos en:
Es un procedimiento ambulatorio muy aceptado con alta sensibilidad y especificidad para estudiar tanto masas superficiales como profundas (guiadas por ultrasonido o tomografía). Permite diferenciar procesos reactivo-inflamatorios de procesos neoplásicos. El capítulo destaca su uso en tres áreas principales:
La medicina nuclear (o imagen molecular) utiliza moléculas o fármacos unidos a un isótopo radiactivo para evaluar procesos biológicos de forma no invasiva. Actualmente, el uso de equipos híbridos (como SPECT/TC o PET/TC) permite fusionar información anatómica y funcional de manera simultánea.
Es una técnica funcional de diagnóstico por imagen que mide la distribución in vivo de radiofármacos. Al combinarse con la tomografía computarizada (equipos híbridos PET/TC), une detalles anatómicos y funcionales, logrando una mayor sensibilidad y especificidad en la detección, estadificación, evaluación de la respuesta al tratamiento y monitoreo de recurrencias en oncología.
El radiotrazador principal (18F-FDG): Es un análogo de la glucosa y el trazador más utilizado (abarca más del 90% de los estudios). Dado que las células malignas suelen tener un metabolismo glicolítico aumentado, captan más este compuesto. La actividad se mide mediante el valor estandarizado de captación (SUVmax). Cabe destacar que no es exclusivo del cáncer, ya que procesos inflamatorios o infecciosos también pueden captarlo.
Para tumores que no captan bien la glucosa o zonas con captación fisiológica normal (como el cerebro o la próstata), se emplean alternativas:
Aplicaciones clínicas: El documento detalla las pautas específicas para usar el PET/TC según el tipo de cáncer. Se recomienda ampliamente en el diagnóstico y estadificación inicial del cáncer de pulmón, linfomas, melanoma maligno y tumores de cabeza y cuello. En otros casos, como el cáncer colorrectal, ovario o mama, su uso rutinario inicial está más limitado, pero se vuelve fundamental ante sospechas de recurrencia o para evaluar la respuesta a terapias avanzadas.
Mamografía por emisión de positrones (PEM): Debido a que el PET convencional de cuerpo completo tiene una resolución espacial limitada para detectar lesiones mamarias pequeñas, se desarrolló el PEM. Con una resolución de 1.5 mm, sirve como método de imagen molecular complementario idóneo para planificar cirugías, evaluar mamas densas y monitorear la respuesta terapéutica en el cáncer de mama.
